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YESA


merindad de Sangüesa


Navarra

Haute-Navarre


Escudo de Yesa.svg  

Yesa

Yesa

Leyre



 

 
Rectángulo redondeado: su colaboración

 

 


Yesa

mapa

presa de Yesa

iglesia vieja San Esteban
iglesia nueva San Esteban
ermita Santa María

iglesia vieja San Esteban
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra


iglesia vieja San Esteban

 

Esta iglesia ha servido como almacén, se encontraba en mal estado y se hallaba en restauración en el verano del año 2006.

Construcción medieval de hacia 1200, con arreglos en el siglo XVI que afectaron a la puerta y bóvedas.

Presenta planta de nave única de tres tramos desiguales y cabecera recta, con dos capillas a modo de crucero en el tramo anterior a ésta. Dos estancias, una de ellas la sacristía, se adosan a la cabecera. Los muros se encuentran enlucidos con restos de pinturas murales en el presbiterio y capilla del lado de la Epístola, de los siglos XV y XVI. El tramo del coro se cubre con un cielo raso, mientras que el resto lo hace con bóvedas barrocas de aristas. La sacristía se cubre por una bóveda barroca de lunetos.

 


torre y fachada principal
del lado de la Epístola


torre y muros del
lado del Evangelio


torre de tipología medieval sobre
el tramo de los pies de la nave

 

 

 


portada adovelada de arco apuntado
s. XVI

 

 

 

Al exterior, muros de sillarejo con sillar en las esquinas. La portada del siglo XVI consiste en un arco apuntado con dovelas radiales y bolas en la rosca del arco. La torre medieval prismática se emplaza a los pies, sobre la nave.

iglesia nueva San Esteban
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra

 

iglesia nueva San Esteban

 

Construcción de 1950.

Presenta planta de tres naves formadas por columnas dóricas de fuste liso y ábside semicircular. Una tribuna de madera recorre todo el interior de la iglesia apoyando sobre columnas. Los muros se encuentran enlucidos.

 


torre y pórtico del
lado de la Epístola


ábside exterior
semicircular


puerta del atrio
bajo la torre-porche

 

 

 


torre y puerta
con ventanas geminadas de arco conopial

 

 

 

Al exterior, la puerta consiste en un simple arco de medio punto sobre pies derechos. Se cobija bajo un atrio de tres arcadas. La torre prismática se alza a los pies de la nave.

Preside el presbiterio un retablo mayor que es una adaptación del mayor de la Colegiata de Roncesvalles, aunque sin alas, realizado entre 1618 y 1624. En el ámbito del presbiterio se encuentran también los retablos dedicados a San Francisco Javier y a Santo Domingo de la Calzada.

En el muro del lado del Evangelio hay una pintura moderna de la historia de San Virila. En el lado de la Epístola se localiza una talla tardorromanista de San Sebastián, de la primera mitad del siglo XVII, procedente del retablo de la antigua parroquia, así como una Virgen Dolorosa de candelero, del siglo XIX. Un Cristo Crucificado cuelga en el sotocoro, de la primera mitad del siglo XVII.

En la sacristía se custodia un cáliz renacentista de plata, de la segunda mitad del siglo XVI. En la casa parroquial se conserva una escultura románica de la Virgen con el Niño, procedente de la ermita de Santa María, del siglo XIII, muy repintada y un Cristo Crucificado muerto, renacentista de hacia 1570.

ermita Santa María
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra



Se localiza cerca del puente medieval. Históricamente funcionó como hospital de peregrinos.

Construcción de origen medieval de hacia 1200, con la nave alargada posteriormente.

Presenta planta de nave única rectangular. Permanece de la construcción medieval una pilastra con su imposta y un arco fajón cortado que soporta la techumbre de madera. La sacristía se adosa a la cabecera por el lado de la Epístola, cubriéndose a cielo raso.

Al exterior, muros de sillarejo en parte enlucido, con un contrafuerte que corresponde al fajón interior y una puerta apuntada con dovelaje radial.

La imagen de Santa María se custodia en la parroquia nueva de San Esteban, permaneciendo en la ermita el nicho rococó.

puente de los Roncaleses
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra


puente de los Roncaleses

 

Se trata de un puente construido sobre el río Aragón a finales del siglo XI sobre otro más antiguo de origen romano. Tiene unos 70 metros de largura. Fue derruido en 1710 por las tropas del Archiduque Carlos, en la guerra de sucesión al trono de España.

Se localiza en el Camino de Santiago que proviene de Somport.

Su nombre viene de una legendaria batalla - no probada históricamente - en la que los Roncaleses derrotaron a un príncipe moro en algún lugar cercano al puente y cuentan que una brava mujer roncalesa le arrancó la cabeza. De dicha historia toman los Roncaleses su antiguo escudo.

escudo de Roncal



Consta de siete arcos, de los cuales sólo tres permanecen enteros. De los restantes sólo quedan los estribos u arranques. Su longitud es de unos 100 m y su anchura de 2,6 m. La forma del puente no es simétrica, en los arranques del arco central se observan dos anchuras distintas, lo que hace suponer dos construcciones en épocas diferentes.

Varias veces fue destruido por motivo de guerras y asimismo posteriormente reparado. El estado actual del puente, fue debido a las destrucciones de la última Guerra Carlista.

 


monasterio de Leyre

mapa



monasterio de Leyre
Yesa
merindad de Sangüesa
Navarra

 

 

Orígenes y breve historia                                                         

Los primeros documentos que mencionan un monasterio en este lugar datan del año 842, pero su origen puede ser eremítico anterior. San Eulogio de Córdoba lo visitó en el año 851 en su visita a los monasterios del Pirineo, señalando en una carta al obispo Wiliesindo de Pamplona la riqueza de su biblioteca, lo que puede indicar que el cenobio no era de reciente creación. El monasterio prerrománico que visitó San Eulogio fue destruido por Almanzor a finales del siglo X. Es posible una influencia carolingia en sus momentos iniciales, pero su aportación no desdibujaría los trazos esenciales de sus orígenes, que corresponden a la tradición eclesiástica visigótica, cuya liturgia estuvo en vigor hata finales del siglo XI. Su prestigio creció considerablemente cuando a finales del siglo IX se depositaron los cuerpos de las santas Nunilo y Alodia, martirizadas en Huesca hacia el año 850.

La construcción de una nueva iglesia, cripta y cabecera tiene lugar en el siglo XI durante los reinados de Sancho III Garcés "el Mayor" (990-1004-1035), su hijo García III Sánchez "el de Nájera" (1020-1035-1054) y su nieto Sancho IV Garcés "el de Peñalén" (1039-1035-1076), ocurriendo su primera consagración en 1057 y la segunda en 1098, bajo el reinado de Pedro I de Aragón y Navarra (1069-1094-1104). El monasterio viejo de los siglos XI-XII estaba adosado al muro norte de la iglesia y se hallaba ruinoso a mediados del siglo XV. Fue sustituído por uno nuevo en el siglo XVII adosado al muro sur de la iglesia.

Con la "reforma monacal" Sancho el Mayor introdujo en Leyre la regla de San Benito según el modelo de Cluny y en 1239, reinando Teobaldo I de Navarra y Champagne (1201-1234-1253), fue incorporada a Leyre la reforma cisterciense, cuya regla perdurará hasta la exclaustración decretada en 1835 por las leyes desamortizadoras de la monarquía centralista. Los bienes fueron entonces subastados. Entre 1809 y 1814 los monjes debieron abandonar el monasterio por los decretos napoleónicos y asimismo desde febrero de 1821 a 1823. Finalizada una primera restauración, la inauguración oficial tiene lugar en julio de 1915, fecha en que se trasladan desde Yesa los restos de los reyes a donde se habían llevado en 1863. En 1954, tras una segunda restauración en 1940, se restablece la vida monástica con una comunidad de monjes benedictinos, procedentes de la abadía de Santo Domingo de Silos.

Pertenece al siglo XVI la construcción del claustro, sobreclaustro, refectorio, cocina, despensa, capítulo, dormitorio, sacristía y sobreescalera del claustro, cuyo acuerdo de construcción es 1567. También corresponde al siglo XVI la cubierta gótica de la iglesia, aunque a menudo ha sido considerada del siglo XIV.


El monasterio prerrománico

Se emplaza bajo la solera de la nave gótica de la iglesia, habiéndose conocido su planta por la excavación realizada en 1935. Presentaba planta de tres naves de dos tramos y tres ábsides, mayor el central, de forma semicircular. Debió de haber evolucionado en el tiempo a partir de una planta de nave única. Correspondería a una iglesia de influencia carolingia del siglo IX-X y sería la que destruyó Almanzor a finales del siglo X. Puede suponerse que era un reflejo del renacimiento monasterial del tiempo de Carlomagno.

También es noticia histórica la llegada a Leyre en el siglo IX por deseo de los reyes de Navarra de los restos de las santas mártires aragonesas Nunilo y Alodia decapitadas en el año 848, los cuales permanecerían en la arqueta-relicario arábigo-persa hasta los años de la desamortización, a mediados del siglo IX.

 

La iglesia abacial de San Salvador


vista del Monasterio desde la sierra

vista de la sierra desde el Monasterio


 

ábsides:

 


ábsides y
vista de la sierra


ábsides
y torre de fuste prismático


ábsides, torre
y espadaña

 

 


cabecera con tres
ábsides cilíndricos

torre
y espadaña

ábsides semicirculares con
modillones en el alero y torre

 


Al exterior, resaltan los tres ábsides de la misma altura con muros sin contrafuertes ni cualquier ornamento, con dos hileras de ventanas sencillas de arco de medio punto. Las ventanas corresponden a los dos niveles, cripta e iglesia superior. Los ábsides llevan también un alero con modillones en el remate. Esta parte de la cabecera pudo haber sido consagrada en el año 1057. Dominando sobre los ábsides se alza una torre de fuste prismático abierta por triple ventana a cada lado de arcos de herradura.

 

"Porta Speciosa":



 


''porta speciosa''
a los pies de la nave

 


''porta speciosa'' encajada entre
contrafuertes bajo saledizo moderno

 

 


tres arquivoltas y guardalluvias
exterior de medio punto


el Salvador, María y San Juan
centrando el tímpano


tímpano en caliza rojiza
apoyando en ménsulas

 

 


enjuta izquierda
conjunto de figuras


eones y cabezas de
monstruos en capitel


enjuta derecha
conjunto de figuras

 

 


pájaros con largos
cuellos en capitel


tallos entrelazados y cabezas
humanas en capitel


capitel-mainel
cuatro hombres sentados

 

 


cabeza de león en ménsula
de apoyo del tímpano


jamba izquierda, Santo imberbe de
pelo rizado con león devorando el cordero


cabeza de toro en ménsula
de apoyo del tímpano

 



La portada principal - llamada ''Porta Speciosa'' - se encuentra a los pies de la nave. Se trata de una de las portadas esculpidas más ricas del románico navarro del siglo XII, aunque adolece de unidad de programas y estilos. El diferente material de piedra utilizado en las arquivoltas y en las enjutas permite creer que se reunieron esculturas de dos portadas distintas cuyo rearme dataría del siglo XII. La portada encajada entre dos contrafuertes se compone de tres columnas a cada lado sobre pedestales y basas con capiteles esculpidos, sobre las que montan tres arquivoltas y guardalluvias de medio punto. Los cuatro arcos están cuajados de decoración. En su interior se inscriben un tímpano que apoya en sendas ménsulas laterales con cabeza de león y toro, y en una columna central o parteluz con basa y capitel esculpido. Sobre la puerta y en las enjutas se reparten un elevado número de grupos y figuras talladas. Probablemente la portada culminaría en un tejaroz sobre canes hoy sustituído por un saledizo moderno. Voltean sobre las columnas y los pilares extremos cuatro arquivoltas labradas con variedad de figuras grotescas, animales y otros motivos. El arco exterior es jaquelado. Sobre las arcadas y en las enjutas se reparte sin simetría un gran conjunto de figuras y grupos esculpidos.

Aunque desde un punto de vista iconológico resulta difícil desentrañar el significado de esta portada, tal es la complejidad de su escultura que se puede señalar su eclecticismo característico del arte de las Peregrinaciones con influencias de San Isidoro de León, Platerías y las más próximas de los maestros de Sos y del Claustro de la catedral románica de Pamplona. Algunos elementos de estructura, como la columna parteluz, hacen pensar en la catedral Oloron-Sainte Marie en el Béarn.


parteluz en la portada de la catedral de
Oloron-Sainte Marie

 

portada en el lado del Evangelio

En el lado del Evangelio se ubica la portada que relacionaba la iglesia superior con el claustro. Es de arco de medio punto con cuatro arquivoltas desiguales descansando las centrales en capiteles con cimacio. En el alero hay una serie de canes decorados. En el segundo tramo de la nave hay una puerta cegada de arco de medio punto con la rosca y jambas molduradas. A este lado de la nave se adosaba el claustro que carecía de sobreclaustro.


cripta:

plano de la cripta de Leyre

portada de acceso a la nave lateral de la cripta
s. XI

cripta cubierta por bóvedas de medio cañón

 

 


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capilla de San Virila al fondo del túnel


La cripta no es subterránea y ocupa todo el bajo de la iglesia superior. La pesadez y rudeza de su arquitectura hizo pensar en una construcción del siglo IX, aunque corresponde a la primera mitad del siglo XI. La planta es de forma casi cuadrada y formada por cuatro naves de cuatro tramos y tres ábsides semicirculares. Los soportes se componen de dos grandes pilares cruciformes con pilastras adosadas. El resto de los apoyos son ocho columnas de fustes cilíndricos desiguales en altura y anchura que descansan sobre roca. Montan sobre ellos ocho capiteles de talla ruda y gran primitivismo. Las naves se cubren con bóvedas de medio cañón peraltado. Los ábside semicirculares se cubren con bóvedas de horno. En el ábside central se abren dos ventanas abocinadas de medio punto y una ventana únicamente en cada uno de los ábside


interiores:

 

 


nave
y triple cabecera


triple
cabecera


nave con bóvedas estrelladas
y triple cabecera

 

 


amplia nave románica sobre iglesia
prerrománica y triple cabecera


ábside central con
bóveda de horno


ábside central
bóvedas de medio cañón

 

 


amplia nave con bóvedas
estrelladas y cabecera central


capilla mayor y ábside central con
bóvedas de cañón y de horno


ábside lateral con
bóvedas de cañón

 

 


ábside lateral con
bóveda de horno


arco de nave lateral y apoyo
de bóvedas estrelladas


naves central
y lateral

 

 

naves central y lateral
con bóvedas de cañón
 


La iglesia superior o cabecera se levanta exactamente sobre la cripta que cumple una misión sustentadora en el desnivel del terreno. La iglesia consta de tres naves de dos tramos rematadas en tres ábsides semicirculares, más ancha la nave de la Epístola que la del Evangelio. Las naves están separadas por cuatro pilares cruciformes con medias columnas adosadas en sus frentes. Fajones y formeros son de medio punto, ligeramente rebajados. Algún arco formero tiende ligeramente a la herradura. Los capiteles son alargados con collarino simple o doble. Algunos tienen los mismos temas decorativos que los capiteles de la cripta. Las tres naves están cubiertas con bóveda de cañón corrido y los ábsides lo hacen con cuarto de esfera. La iglesia es muy oscura y se ilumina ligeramente por una ventana de medio punto de arco doblado abierta en el ábside central y sendas ventanas en los ábsides laterales más otra ventana ciega en el muro de la Epístola, en el segundo tramo.

 


capitel
de arco fajón


capitel
de arco fajón


capitel
de arco fajón

 

 


bóvedas estrelladas
sobre nave


altar
mayor


bóveda estrellada sobre
cabecera central

 

 

 


ventana
románica

 

 



Una segunda fase románica amplía la iglesia superior con una gran nave de 14 metros de anchura de la que se conservan los muros perimetrales de piedra caliza. Consta de cinco tramos desiguales con arcos de medio punto inscritos en los muros. La construcción de esta nave románica puede ser de un siglo XII avanzado. La nave tiene ventanas románicas en el segundo y tercer tramo de la Epístola en forma de arco de medio punto, abocinadas y flanqueadas por columnas con capiteles con decoración vegetal y aves que enlazan sus cuellos. Se reseñan dos rosetones del siglo XVI. Del mismo siglo es una ventana geminada y apuntada en el primer tramo de la Epístola. En el muro hastial se aprecia el cambio de piedra escalonado de la reforma del siglo XVI.

En el lado del Evangelio se localiza un arco triunfal del siglo XVII entre pilastras cajeadas construido para cobijar el retablo de Nuestra Señora. En el segundo tramo de este lado se localiza un nicho que corresponde a la puerta de medio punto abierta en el siglo XVI para la capilla de los Reyes de Navarra. En el muro de la Epístola, justamente donde se halla la portada románica meridional del monasterio, se formó en el siglo XVI la capilla de San Benito o de las Santas Nunilo y Alodia. La portada románica es del siglo XII avanzado y está formada por tres arquivoltas con baquetones y guardalluvias exterior sostenidas por tres columnas lisas. En el tímpano un crismón de tipo jaqués.

Los cuatro tramos de bóvedas de nervios de aspecto estrellado que cubren la nave románica han sido considerados góticos, aunque no hay acuerdo sobre su cronología, pudiendo ser atribuídos al siglo XVI.

La sacristía se adosa a la cabecera por el lado de la Epístola. Es una estancia rectangular barroca cubierta por tres tramos de bóvedas de lunetos sobre sus correspondientes fajones. En uno de sus frentes hay un lavabo de piedra barroco del siglo XVII flanqueado por dos grandes pilastras cajeadas y sobre ellas un arco de medio punto también cajeado que cobija una hornacina avenerada bajo la cual se alberga la pila. Corona el conjunto un frontón triangular partido.

Santa María la Real

Preside el presbiterio la escultura de la Virgen con el Niño que imita modelos románicos.

Virgen María con San Juan y el Niño Jesús


retablo de Santa María

En un nicho barroco del siglo XVII del lado del Evangelio se inscribe un retablo de Santa María, barroco del siglo XVIII, de traza cóncava. En la calle central se abre un nicho entre columnas decoradas con guirnaldas de flores y coronado con cúpula que albergaba la escultura de la Virgen con el Niño y San Juanito, hoy en el oratorio del monasterio. El remate es semicircular a modo de cascarón. Alberga el retablo la imagen de San Benito y en las peanas, San Esteban (San Veremundo) y San Alberico (Santo Domingo) y en el ático San Roberto. Cuelga del muro de este lado del Evangelio un Cristo Crucificado de gran dramatismo, de principios del siglo XVI.

OO

San Babil, San Benito y la Virgen con el Niño

 

Cristo Crucificado

 

el Prendimiento y el Martirio de las Santa Nunilo y Alodio

retablo de las Santas Nunilo y Alodia

En la capilla del lado de la Epístola se localiza el retablo de las Santas Nunilo y Alodia realizado en 1663. Las calles están formadas por columnas acanaladas y capiteles coríntios. En el banco hay tableros con pinturas de ángeles portando cartelas. En el cuerpo aparece el relieve del Prendimiento de las Santas Nunilo y Alodia. Se les representa elegantemente ataviadas, cubriendo sus cabezas con complicados tocados y con bellos y expresivos rostros. En el segundo cuerpo figuran los altorrelieves de San Emeterio con espada y palma, una pintura de San José y San Celedonio. En el ático el Calvario.

relicario de San Virila

relicario-arqueta de las Santas Nunilo y Alodia
s. XVII

En la sacristía se guardan varios relicarios, ornamentos y piezas de orfebrería. Destacan dos bustos renacentistas de madera policromada de las Santas Nunilo y Alodia; una arqueta relicario de San Virila dorada con baquetones verticales y cubierta a cuatro aguas, fechado en 1640; un relicario-arqueta de las santas Nunilo y Alodia en forma de caja rectangular con acanaladuras verticales, fechado en 1640; y un brazo relicario de San Virila del siglo XVII.

Entre las piezas de orfebrería: un cáliz de plata parcialmente dorado de finales del siglo XVI o principios del XVII; una cruz procesional de plata sobredorada renacentista de gusto plateresco; un templete restaurado; dos ostensorios, uno de plata sobredorada, barroco del siglo XVII, y el otro de plata de estilo rococó; dos relicarios en forma de busto de Santa Nunilo y Alodia, barrocos, del siglo XVIII con cabezas copias modernas de bustos florentinos del siglo XV.

 

arqueta hispano-árabe

En el Museo de Navarra (Pamplona) se conserva una arqueta hispano-árabe procedente del monasterio de Leyre, realizada en marfil por el maestro Faray, en Córdoba, en el año 395 de la Égira (1.004-1.005 d. C.).

 


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Los Enterramientos Reales

En el año 905 Leyre sirvió de lugar de acogida para el caudillo pamplonés Fortún Garcés cuando dejó paso en la jefatura del territorio a Sancho Garcés I, definitivo vertebrador de la monarquía pamplonesa. Fortún debió todavía vivir más de dos décadas en el monasterio y allí fue enterrado. El libro de la Regla, códice legerense hoy desaparecido, relataba también el enterramiento de García Iñiguez, padre y predecesor de Fortún, en el monasterio. Aunque es difícil comprobar estos extremos, es admisible pensar que los jefes pamploneses del siglo IX se enterraran en Leyre si se tiene en cuenta una posible relación de patronato entre aquellos y éste. También fue sepultado en Leyre Ramiro Garcés, rey de Viguera, medio hermano de Sancho Abarca, muerto en la batalla de Torrevicente (Soria) frente a las tropas de Almanzor. A principios del siglo XVI volvió el monasterio a ser morada definitiva de los restos mortales de miembros de la familia real. Así el príncipe Andrés, hijo de los los reyes Catalina I de Navarra Foix-Grailly-Béarn y su esposo Juan de Albret, fallecido en Sangüesa el 17 de abril de 1503 cuando apenas contaba con año y medio de edad. Probablemente le acompañó otro hermano, Martín, muerto prematuramente en 1506.

En la iglesia románica, los restos de los reyes se guardaban en dos sarcófagos de piedra protegidos por arcosolios abiertos en el muro sur en el tramo inmediato al ábside, por lo menos allí se encontraban a principios delsiglo XVII. Esos sarcófagos habían caído en el olvido y llegaron a ser recubiertos con argamasa y piedras. En agosto de 1613 se derribó el revestimiento y se hallaron los sarcófagos. Uno contenía los restos de una única persona y el otro encerraba los de quince. Después de examinarlos se colocaron en dos arquetas de madera tallada y sobredorada, situadas en el mismo lugar una vez acabada la obra de la sacristía. La desamortización de Mendizábal provocó en 1836 el deterioro del templo y el saqueo y profanación de las arquetas. En 1863 los huesos yacían esparcidos por el suelo de la iglesia y, para evitar su total deterioro o desaparición, fueron trasladados a la iglesia San Esteban de Yesa (actual iglesia vieja) y depositados en una caja de madera debajo del coro, al lado norte. En la caja se colocaron los nombres e inscripciones que estaban puestos sobre las urnas que contenían los huesos en el monasterio:

"Sancho Garcés, Ximeno Iñiguez, Iñigo Arista, Garcia Iñiguez, Fortuno VIII, Sancho Abarca, García Sanchez, Sancho García, García Sanchez, Ramiro XIII, Andrés Príncipe, Martin Phebo Principe y Siete Reinas". 

Doce años después, el 29 de abril de 1875, los restos de los reyes regresaron a Leyre. Allí permanecieron hasta el 4 de diciembre de 1891 en que nuevamente el arca de madera fue trasladada a la iglesia de Yesa para permanecer allí durante las obras de restauración del monasterio decretadas por la reina regente María Cristina de Habsburgo en 1888.

 

panteón de los Reyes de Navarra
colocado el 6 de julio de 1915

 

El día 6 de julio de 1915 se trasladaron de nuevo al monasterio, colocándose los restos reales en un ataud marmóreo bizantino construido por el arquitecto Manuel Ruiz de la Torre a instancia de la Diputación. Llevaba una inscripción en latín que decía (en traducción):

“En esta sepultura descansan, mientras esperan el día del juicio, los huesos de algunos reyes, reinas y príncipes que se encuentran entre los más antiguos de Navarra: permanezcan en paz y con Cristo. La Diputación de Navarra se preocupó de erigir este monumento. 6 de julio de 1915"

 

portada románica de la capilla del Santo Sacramento o San Benito
y de las Santas Nunilo y Alodia

O

San Benito

calles y ático del retablo de San Benito


Se colocó en la nave central de la cabecera románica. La instalación de una comunidad benedictina, que reanudó la vida monástica en Leyre en 1954, exigió el traslado del sepulcro, pues obstaculizaba las ceremonias litúrgicas. Se colocó en la capilla gótica de las santas Nunilo y Alodia. Allí permanecieron hasta octubre de 1982 en que se prescindió del mausoleo de mármol, cuya losa superior se conserva hoy en el jardín interior del monasterio. La arqueta de madera y herrajes que había en el interior del mausoleo, en la que se contienen los restos reales, está expuesta desde entonces en un arcosolio del muro norte de la iglesia, protegida por una reja gótica de hierro forjado, de hacia 1500, procedente del despoblado de Iso (valle del Romanzado, merindad de Sangüesa). Una placa de bronce describe los nombres de los monarcas cuyos restos contiene el arca.

restos reales en una arqueta de madera y herrajes

ver:

OTROS MONASTERIOS DE NAVARRA
ENTERRAMIENTOS DE REYES E INFANTES DE NAVARRA

 

monasterio nuevo 
Leyre, Monasterio de
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra

 

iglesia abacial y nuevo monasterio

El Monasterio viejo de los siglos XI-XII se hallaba ruinoso a mediados del siglo XV y el monasterio y sus dependencias habían quedado viejas e insuficientes. El claustro románico antiguo carecía de sobreclaustro y faltaban celdas para los monjes.

La construcción de un nuevo monasterio se acordó en 1567, debiéndose seguir el modelo del monasterio de Nuestra Señora del Carmen de Zaragoza. Quedaría adosado al muro sur de la iglesia, mientras que el antiguo se adosaba al muro norte. La obra finalizó en la década de 1640, tras varias interrupciones. Entre 1945 y 1954 se llevó a cabo una importante restauración, pudiéndose restablecer la vida monástica cuando en ese año llega un grupo de monjes benedictinos,  procedentes de Santo Domingo de Silos.

Forma el monasterio al exterior una gran mole prismática adosada al muro sur de la iglesia. Los muros son de sillar. El edificio consta de tres niveles de ventanas y se corona por una galería de arquillos de medio punto de ladrillo y un alero muy saliente y se cubre a cuatro aguas. La puerta de ingreso al monasterio está flanqueada por pilastras cajeadas sobre las que corre un friso de triglifos y metopas y hornacina superior entre pilastras y pirámides con bolas.

Su interior se articula en torno a un claustro de dos cuerpos de arcadas de medio punto del que arranca la escalera de San Bernardo, muy espaciosa que se corona con una cúpula con radios. La puerta que comunica con la sacristía es del siglo XVII y tiene en el nicho de coronamiento esculturas de la Aparición de la Virgen a San Bernardo.

En torno al Claustro bajo y al sobreclaustro se distribuye una amplia serie de esculturas y lienzos de diversos estilos, épocas y procedencia, que no podrían ser inventariados exhaustivamente en este lugar. Es obligado sin embargo citar el interesante retablo de  San Bernardo, antes situado en la iglesia, fechable con anterioridad a 1633. Su traza manierista es idéntica a la del retablo de las Santas Nunilo y Alodia de la capilla. La iconografía del retablo está dedicada a diversos pasajes de la vida de San Bernardo. La calidad de los relieves es buena y la policromía fina con oros, rameados y cruces de órdenes militares en rojo y azul.

También debe destacarse la elegante escultura de la Virgen con el Niño, ricamente ataviada y de bellísimo rostro, fechable en la cuarta década del siglo XVII, aunque su apariencia es renacentista.

En el capítulo de pinturas destaca una serie de 24 cuadros grandes más tres pequeños con diferentes escenas de la vida de San Elías.

En la Sala Capitular se encuentra la sillería del coro formada por 25 sitiales, realizada en 1580. La sillería contaba con 40 sitiales pero quedó incompleta a causa de un incendio ocurrido en 1884 en Burgui, a donde había sido trasladada la sillería a raíz de la aplicación de las leyes desamortizadoras del siglo XIX. Se ubica también en la Sala Capitular un retablo dedicado a San Benito, de la tercera o cuarta década del siglo XVII. En la hornacina central se ubica una hermosa imagen de San Benito del siglo XVIII con policromía de origen, con cabeza muy expresiva de largas barbas.



Otras obras de arte se ubican en la Biblioteca, Oratorio y Sala de Visitas.

 



hospedería
Leyre, monasterio de
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra

 

hospedería del monasterio de Leyre

fuente de San Virila
Leyre, monasterio de
Yesa
merindad de Sangüesa 
Navarra

 

fuente San Virila

 

La Leyenda de San Virila

 

El relato trascurre a finales del siglo IX, un poco más tarde que el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago, pero está reflejado literariamente en los medios cistercienses del siglo XII. Sucede en el monasterio de San Salvador de Leyre.

El abad Virila nació en Tiermas en el 870 y murió en Leyre en el 950.

Mantenía el abad dudas sobre cómo sería el gozo de la eternidad. Es así que un día de plenitud primaveral se interna en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece.

Cuando se despierta la naturaleza había cobrado nueva vida y no encuentra el camino de vuelta, hasta que al fin lo reconoce y al monasterio al fondo, que ahora es más grande, con iglesia mayor y nuevas dependencias que no comprende. Al llegar a la portería e identificarse, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila " perdido en el bosque ", pero hacía trescientos años.

Es entonces el monasterio una revolución por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios " Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos ". Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna.

En los alrrededores del Monasterio se encuentra la fuente de San Virila.