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UJUÉ


merindad de Olite


Navarra

Haute-Navarre


Escudo de Ujué.svg

Ujué





Rectángulo redondeado: su colaboración

 


 

santuario Santa María
ermita San Miguel
ermita Virgen Blanca

                                                                                           

santuario Santa María 
Ujué
merindad de Olite
Navarra

 

santuario Santa María
vista desde la espadaña de la ermita San Miguel


vista del Santuario desde los arcos situados detrás de la ermita San Miguel

 

Constituye Ujué uno de los principales santuarios marianos de Navarra, íntimamente ligado a la historia más remota de los Reyes de los Pamploneses y del Reyno de Navarra. Las tierras de Ujué debieron estar pobladas ya antes de la dominación romana, que también dejó sus huellas, pero la auténtica historia de la villa no se inicia hasta la Alta Edad Media, cuando se convierte en una fortaleza avanzada hacia tierras bajo control de los muladíes Banu Qasi. La fundación de la villa se habría originado por la reunión en lugar seguro de las gentes del llano amenazadas por la irrupción musulmana en el siglo VIII. La construcción de una fortaleza-castillo pudo haber sido llevada a cabo por el primer rey Íñigo Arista  (h.791-824-851).

El origen del santuario Santa María debió estar ligado a la formación de la propia villa. Junto a la fortaleza-castillo debió de existir una primera y modesta iglesia prerrománica, cuya extensión se reduciría a la actual cabecera del templo. La excavación arqueológica del ábside en el año 2009 confirmó la existencia de edificaciones en ese lugar ya desde el siglo III. En el siglo XI - en la década de 1080-1090 -, el rey de Aragón y de Navarra, Sancho I Ramírez (1042-1063-1076-1094), otorga fuero a Ujué y patrocina la construcción de un nuevo templo que en 1093 dona al Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón, lo que confirmaría su hijo Pedro I (1069 -1094-1104) en 1099, pasando a depender del obispo de Pamplona solamente en 1285, durante el reinado de Juana I de Navarra Champagne  (1273-1274-1305). Su biznieto Carlos II de Navarra Evreux (1332-1349-1387) fue el primer rey navarro que eligió a la Virgen de Ujué como su principal protectora, habiendo visitado la villa en varias ocasiones, en donde mantuvo el proyecto - apenas iniciado - de crear una Universidad o Estudio General,  como lo había hecho su bisabuela Juana I en París .

La ampliación gótica del primitivo tempo románico corresponde a este rey Carlos II de Navarra, constituyendo esta iglesia una de las manifestaciones más importantes y representativas de la arquitectura navarra de la Edad Media. Sobre la iglesia prerrománica se lleva a cabo a finales del siglo XI - quizá incluso anteriormente en tiempos de Sancho IV el de Peñalén (1039-1035-1076) - la reconstrucción y ampliación románica que había patrocinado anteriormente el rey Sancho I Ramírez. Fruto de estas obras del siglo XI es la actual cabecera románica, que se puede relacionar con la que en 1057 se dedica en el monasterio de Leyre, y posiblemente algunos de los tramos de la nave inmediatos a la cabecera. A finales del siglo XII - románico tardío - debe corresponder las obras de la torre del lado de la Epístola y la construcción de tres naves de acuerdo con el triple ábside de la cabecera. Carlos II completa la iglesia en el siglo XIV erigiendo la actual gran nave gótica, para lo que fue preciso derribar las tres naves románicas del siglo XI, aunque se aprovecharon sus muros perimetrales, recrecidos no obstante para alcanzar su definitiva altura.

En ese tiempo se rodeó la iglesia de una serie de pasos de ronda y pórticos que le otorgarían el actual aspecto de fortaleza, quedando las obras concluídas hacia 1376. En estas obras intervienen artistas que luego pasarían a trabajar en el castillo-palacio de Olite, repitiéndose en ambos monumentos algunas marcas de cantero.

 


ábsides semicirculares románicos protegidos por rejas góticas del s. XVI

 

altar del ábside central
coro gótico del s. XIV sobre tres arcos apuntados

 

La iglesia presenta planta de amplia nave gótica única y un crucero seguido de tres ábsides semicirculares románicos del siglo XI con bóveda de horno - el central más ancho con bóveda renovada en 1951 - de la misma manera que en el Monasterio de Leyre. Presenta la peculiaridad de que la nave no está bien encajada con los ábsides, ya que el muro de la Epístola se adentra obligado por la torre románica, que no se pudo construir en línea con el ábside de este lado por la fuerte caída del terreno en tal lugar. La amplia espacialidad única de la iglesia contrasta con las construcciones góticas del Midi francés y los templos de las órdenes mendicantes, y debe ponerse en relación con otras iglesias navarras de los siglos XIII y XIV como Santa María de Olite, San Saturnino de Artajona, San Cernin de Pamplona, San Salvador de Leyre, San Zoilo de Cáseda y San Millán de Beire. El espacio se divide en tres tramos rectangulares que jalonan pilares adosados con cinco baquetones de aristas sobre basas poligonales y rematados en capiteles de temática diversa. De estos capiteles arrancan las bóvedas de crucería que cubren los tres tramos de la nave, con grandes claves circulares con el escudo de Carlos II, Cristo en Majestad y la Virgen sedente con el Niño. En el enlace de la obra gótica con la románica voltea un ancho arco levemente apuntado. Un coro gótico del siglo XIV se eleva a los pies de la nave montando sobre tres arcos apuntados y cerrado por una rica balaustrada de piedra con tracería. El sotocoro se cubre por bóveda de crucería y en él se abren tres ventanas abocinadas de arco apuntado que conservan sus trilóbulos originales.

 


muros
y torre de origen románico


pórtico moderno de arcos escarzanos
en el lado del Evangelio


torre
gótica

 

 

Al exterior, la iglesia está formada por construcciones diferentes que rodean y enmascaran la nave. Las obras emprendidas por Carlos II en la segunda mitad del siglo XIV sofocan las construcciones románicas, quedando éstas embebidas dentro de las góticas. Destaca la aparición de la torre románica del siglo XII - la más alta de las dos, con elementos protogóticos en sus ventanales - en el lado de la Epístola, adosada al tramo inmediato a la cabecera. La torre gótica - menos robusta y alta, más grácil y cortesana - se encuentra escorzada a los pies de la nave.

nichal de arco escarzano protegiendo la portada

portada gótica y tímpano



Junto a la gran torre románica, protegida por un amplio y alto nichal de arco rebajado, se encuentra la puerta principal del templo que constituye una de las más ricas portadas del gótico navarro avanzado de la segunda mitad del siglo XIV, habiendo sido comparada con la "Puerta Preciosa" del claustro catedralicio de Pamplona. Tiene esquema apuntado y abocina en diez arquivoltas, distinguiéndose la décima por su decoración de flores rizadas, descargando en ménsulas que se enriquecen con diversos relieves figurados. La portada está presidida por un tímpano en el que se representa la Epifanía en la parte superior y la Última Cena en la inferior.

 


galería o mirador adosado a los pies
de la iglesia con balaustrada


paso
de ronda


paso
de ronda

 

 

 


ronda exterior
tras los ábsides

 

 

 

En el nichal que protege la portada principal se inicia un paso de ronda que circunda toda la iglesia, construido al mismo tiempo que la nave gótica. Por el pasadizo de la torre se llega a una galería o mirador adosado a la fachada de los pies del templo. Se compone de ocho tramos quedando el paso protegido por una rica balaustrada de cuadrilóbulos de aspecto cortesano que puede compararse con los miradores del castillo-palacio de Olite. En el lado del Evangelio hay otro tramo cerrado, cubierto por una techumbre moderna que conduce hasta el pasadizo abierto en un contrafuerte con bóveda de medio cañón apuntado entre arcos. Se ingresa luego en un amplio pórtico formado por cuatro grandes arcos rebajados. En este lado se abre la portada del Evangelio, de esquema idéntico a la principal, aunque con solo cinco arquivoltas, centrando la interior un Crismón. Desde el pórtico del lado del Evangelio se accede a un recinto que protege y encierra los exteriores de la cabecera románica, dejando ver el triple ábside semicircular. Sus ventanas son de medio punto encuadradas por una arquivolta baquetonada y una rosca exterior ajedrezada.

rejas que separan el presbiterio

En el presbiterio, el recinto de la cabecera queda separado de la nave por unas rejas góticas del siglo XVI que cierran los tres arcos de embocadura. Terminan en puntas lanceoladas, aunque la central incorpora en su remate una cruz flordelisada entre las figuras de la Virgen Dolorosa y San Juan Evangelista. En el ábisde del lado del Evangelio se conservan algunos restos de reja románica con espirales enfrentados.

 

Virgen de Ujué con el Niño

reentronización de la Virgen tras reformas
abril 2010

 

Preside el templo la venerada imagen de la Virgen sedente de Ujué con el Niño, una de las más importantes tallas del románico navarro, que puede datarse a finales del siglo XII, contemporánea de las obras románicas de las naves desaparecidas y la gran torre. Llama la atención su bello rostro de geometrizados rasgos, con grandes ojos almendrados de penetrante mirada y una pequeña boca de finos labios. El rey Carlos II la enriqueció con un chapeado de plata, añadiéndole además escudos esmaltados y medallones en bajorrelieve distribuídos a los dos lados del trono y por la peana. Los escudos tienen las flores de lis alternando con las cadenas de Navarra propias de la Casa de Eveux. Los medallones representan a la Virgen sedente con el Niño rodeada de la inscripción "sigillum Beatae Mariae de Rocamador". La aureola que rodea la imagen es moderna e igualmente la corona que copia la del Cristo de Villamayor de Monjardín.

En una pequeña hornacina del ábside principal se encuentra el corazón de Carlos II de Navarra Evreux , guardado dentro de un cofre de madera pintado en 1406 con corazones y las armas de Navarra. En el mismo lugar se conserva una arqueta medieval con herraje.

 

urna conteniendo el corazón del rey Carlos II de Navarra Evreux
1332-149-1387

Adosado al muro del lado de la Epístola se encuentra un púlpito barroco del siglo XVIII con tornavoz de la misma época. Junto al púlpito, un pequeño Cristo Crucificado barroco.

En el coro se encuentra una aparatosa sillería rococó, realizada en 1774. Consta de 23 asientos. El facistol, de gran tamaño, es de finales del siglo XVIII. El órgano es neogótico, aunque en su remate se aprovecha una talla barroca de ángel. Detrás del órgano se conservan unas pinturas murales góticas encuadradas por dos escudos.

 

retablo de la Vera Cruz

 

El retablo de la Vera Cruz, ubicado actualmente en el muro norte del templo, hasta 1950 ocupaba el muro central de la nave norte. Se ha restaurado, pintado y se ha hecho una reproducción de la columna derecha, ya que había desaparecido. Este retablo barroco se dedica a la exaltación de la Vera Cruz, con Santa Elena y San Constantino, que sujeta los tres clavos de Cristo.

 

cáliz de Carlos III el Noble
donación de 1394

corona de la Virgen de Ujué

 

En la sacristía se encuentra una cajonería barroca del siglo XVIII, decorada a base de follaje. En el capítulo de orfebrería se conservan algunas piezas: cáliz de plata dorado con esmaltes, de traza gótica, que se conoce con el nombre de Carlos III el Noble  (1361–1387–1425), por haberlo donado este rey en 1394 con motivo de la romería que hizo a Ujué en compañía de la reina Leonor de Trastamara (+ 1416) y las infantas de Navarra; cáliz de plata de inspiración gótica, del siglo XVI; juego de coronas de plata dorada de la Virgen y del Niño, de la primera mitad del siglo XVII, con decoración bajorrenacentista; ostensorio de plata dorada de la primera mitad del siglo XVII; dos relicarios tipo ostensorio de finales del siglo XVIII, uno en colo plata y otro dorado; y vinajeras neoclásicas de plata sobredorada, del siglo XIX. La iglesia conserva también un cantoral con iniciales y orlas decoradas por grutescos, del siglo XVI. Asimismo un terno blanco bordado en oro del siglo XIX.

En la casa prioral se custodian diversas imágenes y los retablos que cubrieron la iglesia hasta hace unos años, entre ellos uno plateresco de la Virgen del Rosario.

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Comentarios tras la restauración del Santuario, finalizada en 2010:

RONDA EXTERIOR TRAS LOS ABSIDES.- Situada encima de la sacristía, en ella se puede observar desde una perspectiva inédita los tres ábsides (los de los laterales son románicos del siglo XI y el del centro se restauró en 1950 ), en una sala con una cubierta de madera y en la que proyecta colgar unas pasarelas para el piso inferior.

PINTURAS MURALES GÓTICAS DEL CORO.- Ocultas por el órgano, ocupan un espacio de 146x428 cm que estaba oculto bajo una capa de cal. Se realizaron en el siglo XIV y en ellas hay dos escenas, firmadas por Martinet de Sangüesa. A la izquierda se halla la Virgen María con el Niño, que sostiene entre sus manos una polilla, objeto muy poco habitual según Alicia Ancho.

caballeros montados a caballo
pinturas murales

A la derecha hay tres caballeros montados a caballo, y la especialista en arte medieval navarro, Clara Fernández-Ladreda, ha identificado la escena como el Encuentro de los tres caballeros con los tres muertos; durante el siglo XIV, con el escenario de fondo de la peste negra, se extienden por Europa los temas de la danza macabra o el triunfo de la muerte. Los caballeros son los tres vivos que salen de caza y se encuentran con tres cadáveres descompuestos que les dicen "Nosotros fuimos como vosotros sois, vosotros seréis como nosotros somos". "Faltan los tres muertos; al principio se veía la escena como una Epifanía, pero el personaje del centro tiene cara de terror y se vuelve, quiere huir. Es un tema que suele estar muy presente en los claustros y en las entradas de los cementerios. Y no hay que olvidar que en Ujué está enterrado el corazón de Carlos II".

PILA BAUTISMAL DEL DESPOBLADO DE BENEGORRI.- La iglesia románica de Benegorri, en la Valdorba, se hundió; sin embargo se logró recuperar intacta su pila bautismal. El Arzobispado la trasladó a Ujué, y ahora se ha rescatado de los sótanos.

 

pila bautismal

CLAVES.- Tras la limpieza efectuada se aprecia mucho mejor su policromía y la de las roscas (parte externa con relieve decorada en este caso con ángeles que portan cirios e inciensarios); además, se han digitalizado en 3D y sus imáánnes podrán ser adquiridas por los visitantes. La clave más pequeña es de madera (arriba), y se está estudiando a qué Casa o linaje pertenece el escudo heráldico; el Pantocrátor o Cristo en Majestad (en el centro) se halla rodeado de los símbolos de los 4 Evangelistas; y la clave más cercana a los pies del templo suele estar dedicada a la Virgen con el Niño, como ocurre en Ujué (abajo). A los lados de las claves hay restos con color, lo que indica que alrededor continuaba la policromía en una decoración similar a la de la Catedral de Pamplona.

 

 

claves

 

CANCELA.- En la puerta de entrada al templo se han recuperado dos imágenes de la luna y el sol, "dos temas relacionados con la Virgen que han aparecido tras levantar las capas de pintura; tienen colores ocres, azules y rojizos", explica la restauradora.

cancela

ermita San Miguel
Ujué
merindad de Olite 
Navarra


ermita San Miguel



 

Se localiza en un alto, cerca del pueblo. Se encuentra en estado de abandono y ruina. La faltan las cubiertas - bóvedas de crucería - pero se mantiene en pie gran parte de sus alzados con los muros perimetrales y la fechada con una espadaña.

Presenta planta de nave única de cuatro tramos, incluída la cabecera recta.



vista del Santuario desde la ermita San Miguel



Al exterior, gruesos muros de sillar con contrafuertes muy salientes, habiendo desaparecido los del lado de la Epístola. La portada se localiza a los pies de la nave y debe considerarse todavía de esquema románico con un arco de medio punto abocinado en seis arquivoltas baquetonadas. Los capiteles avanzan hacia el gótico y tienen grandes figuras masculinas barbadas y con bigotes. Sobre la portada se eleva un tejaroz con sencillas ménsulas, que sirve de base a un amplio óculo. Culmina la fachada una espadaña abierta en dos arcos de medio punto de perfiles achaflanados, rematando su estructura un coronamiento triangular.

ermita la Virgen Blanca
Ujué
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ermita la Virgen Blanca



Se localiza en dirección a Pitillas.

Construcción rural de origen medieval, reconstruido en épocas posteriores.

Presenta planta de nave única rectangular con cubierta plana moderna.

Presenta al exterior muros de sillería irregular con revoque de cal.


portada

Conserva una portada de esquema románico del siglo XIII - avanzando hacia el gótico - que se relaciona con la de la ermita de San Miguel, aunque resulta menos monumental que ésta. Tiene un arco de medio punto que abocina en seis arquivoltas baquetonadas. En el muro de los pies hay una ventana de arquillo trilobulado que puede fecharse también en el siglo XIII.

Ha presidido la cabecera un retablo mayor, recompuesto modernamente, que luce dos altos relieves con la Anunciación y los Desposorios, ambos del siglo XVIII. En este retablo hay una pequeña imagen de la Virgen Blanca, labrada en alabastro, de época barroca.


Junto a la ermita existe una corraliza con un recinto dividido por dos arcos de medio punto. Esta construcción parece muy antigua.


crucero
Ujué
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Conocido como Cruz del Saludo, se localiza fuera del casco urbano, en el cruce de las carreteras de Pitillas y San Martín de Unx.

Se trata de un crucero del siglo XVI con soporte poligonal elevado sobre cuatro gradas circulares. En el anverso de la cruz aparece un Calvario y en el reveso la Virgen de Ujué, vestida, con el Niño. Bajo estas representaciones hay dos escudos con cuatro cuarteles, en los que alternan cadenas y rombos o losanges.

Cruz del Saludo
en as cercanías de Ujué




casas y palacios
Ujué
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El casco urbano de Ujué constituye un ejemplo excepcional de núcleo de origen medieval, que mantiene todavía su trazado antiguo asentado en un alto de encrespadas pendientes.

Son típicas las casas de desnudas fachadas de apariencia muy antigua y de carácter popular, que normalmente se desarrollan en dos o tres niveles más un ático, en los que abundan los pequeños vanos rectos o de arcos conopiales en contraste con los amplios portalones. 

A partir del siglo XVI se advierte la construcción de palacios o mansiones señoriales, a menudo de sillarejo.

Una visita a Ujué descubre muchas de estas casas y mansiones.


arqueología
Ujué
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En el lugar de Mostracas, término de Ujué, cerca de la ermita de Santa María la Blanca, se han descubierto dos pequeños monumentos, quizá magalíticos.

Pertenecen a época romana dos aras votivas que se conservan en el Museo de Navarra, en Pamplona. Una de ellas tiene un relieve con cabeza de toro, símbolo de la divinidad indígena Lacubegis.


ara votiva romana
Museo de Navarra