Rectángulo redondeado: index  web


 

TAFALLA


merindad de Olite


Navarra

Haute-Navarre


Escudo Tafalla (Medio Punto).svg

Tafalla





Rectángulo redondeado: su colaboración

 


Tafalla durante la 2ª guerra carlista (1872-1876)

iglesia Santa María
iglesia San Pedro
iglesia del convento de San Sebastián
iglesia del convento de Escolapios       
iglesia del convento de Concepcionistas Recoletas
ermita San Nicolás
ermita San Gregorio
ermita San José
oratorio del palacio de Mencos

 

iglesia Santa María
Tafalla
merindad de Olite
Navarra

iglesia Santa María

 

Construcción de origen medieval, con noticias confusas sobre si la existencia de esta iglesia se documenta ya en 1084 o puede referirse esta noticia a otra iglesia que existió en Tafalla bajo la advocación de Santa María de las Misericordias. En su configuración actual, la iglesia responde sin embargo, principalmente, a las obras llevadas a cabo en los siglos XVI y XVIII cuando la iglesia estaba dedicada al Salvador. La primitiva iglesia debió de ser construida en el siglo XIII o XIV según una tipología característica de la arquitectura navarra - tipo San Saturnino de Pamplona y Artajona, Santa María la Real de Olite o Ujué - con una ancha y alta nave. Estuvo dotada de una rica portada gótica de la que constan referencias documentales y que desapareció en la remodelación barroca del siglo XVIII. La única estructura medieval que ha llegado a nuestros días pertenece a la vieja torre que, aunque demolida también en el siglo XVIII, parte de sus muros de sillería sirvieron para edificar la capilla de San Fermín, la más inmediata al brazo del crucero, del lado de la Epístola.

Las obras de ampliación de la iglesia medieval se plantean en 1539 iniciándose las obras, tras repetidas dilaciones, en 1558 y terminándose en 1561. En esta etapa se configura la actual disposición de la iglesia, tanto en planta como en alzados, aprovechándose los muros de la antigua nave gótica, aunque cubierta de nuevo, al tiempo que se construyó un amplio crucero tras ella, en lugar de la cabecera medieval. Se convirtió así en un templo de planta de cruz latina con gran nave, que originalmente sólo tuvo tres tramos, crucero de profundos brazos y cabecera pentagonal. Se instalaron bóvedas de terceletes con una tracería estrellada más compleja en el tramo central del crucero. La cabecera recibió una bóveda gallonada. Corresponde asimismo al siglo XVI la capilla de los Mencos en el lado del Evangelio que presenta planta cuadrada cubriéndose con una media naranja a gran altura.

En la reforma del siglo XVIII, concluída en 1735, se lleva a cabo una nueva ampliación añadiendo un tramo adicional a los pies de la nave, cubierto también con bóveda de terceletes para mantener la unidad estilística del interior, lo que mejoró las proporciones de la iglesia. Se colocó asimismo un coro alto en este tramo sobre un arco rebajado con tribunas laterales y balaustrada de la misma época. Se enriqueció el interior con una monumental cornisa, de dos niveles, de molduras muy salientes, que incorpora unas grandes placas geométricas cubiertas de una rica ornamentación de yeserías. Salvo esta cornisa y los nervios de las bóvedas, el interior carece de otro ornato arquitectónico, dominando la desnudez de sus muros en un gigantesco espacio. La primitiva sacristía fue convertida en antesacristía o tránsito en las reformas de 1796, construyéndose otra adyacente, quedando adosadas a la cabecera por el lado de la Epístola. La nueva sacristía presenta cuatro amplios nichales para cajoneras, cubriéndose con techumbre plana desde la remodelación intervenida a principios del siglo XX.

 


fachada principal de tipo conventual
a los pies de la nave, s. XVIII


torre y galería en la
fachada del lado de la Epístola


fachada principal
y crucero

 

 


lateral del lado de la Epístola con
galería, portada barroca y torre

exteriores


torre

 

 


portada principal a los pies de la nave con
frontón triangular partido y ático con hornacina

 


portada lateral barroca rematada
por frontón triangular partido
con óculo

 

 

Al exterior, la iglesia configura un imponente bloque de sillería. El conjunto fue recrecido en la reforma barroca del siglo XVIII, uniformándose nave y crucero con una cornisa que recorre todo el perímetro del templo. Se produce un escalonamiento entre el cuerpo de la iglesia - más elevado - y las capillas circundantes que sólo alcanzan la mitad de su desarrollo, salvo la de los Mencos que ofrece tanta altura como el crucero. Sobre las capillas del siglo XVIII, del lado de la Epístola, se formó una galería adintelada con tres pilares que soportan un saliente alero. Bajo esta galería se ubica una portada barroca que se hizo en sustitución de la primitiva gótica. Se compone esta portada lateral de un cuerpo único con arco de medio punto enmarcado por un grueso baquetón y entre pilastras cajeadas toscanas. Su remate lleva dos fragmentos de frontón recto, centrando óculo abocinado, más tres jarrones. Se puede observar la parte inferior de la vieja torre medieval, aprovechada en la capilla de San Fermín, encima de la cual monta una dependencia barroca con balcón adintelado. La cabecera mantiene al exterior su disposición poligonal.

La fachada principal, de tipo conventual, se sitúa a los pies de la nave y fue construida en las reformas del siglo XVIII. Consiste en un alto paramento vertical de sillería, coronado en frontón triangular con óculo orlado de baquetón en su centro. La portada de ingreso es un arco de medio punto entre pilastras cajeadas, semejante al de la puerta lateral. Su frontón partido encuadra un ático con pequeñas pilastras que flanquean una hornacina de medio punto con venera, que alberga un grupo barroco de la Asunción en alabastro. Completa la fachada principal la torre que queda en el lado de la Epístola, de la época de las reformas barrocas en la década de 1730. Al igual que las portadas, se articula por robustas pilastras cajeadas de capiteles toscanos, salvo las del último nivel que las tiene de orden corintio. El segundo nivel lleva unos ventanales rectos con rico marco de molduras mixtilíneas formando orejetas, asiento de un frontón de remate culminado en tres vasos con bolas. El cuerpo de campanas se abre en amplios medios puntos con baquetones, que recuerdan los de la portada lateral.

 


retablo mayor

plano del retablo mayor

Preside el presbiterio un monumental retablo mayor, que constituye una de las muestras más notables del Romanismo navarro. Fue ejecutado hacia 1583-1592. Contiene una apretada arquitectura de claro diseño racional con predominio de lo estríctamente estructural, en la que se amontonan soportes, frisos y frontones de índole diversa y caprichosas tipologías, produciendo una sensación de angustia espacial. Esta complejidad se ve acentuada por la acumulación de esculturas y relieves que llenan el retablo de desnudos de niños y jóvenes, imperando el músculo y la carne. El conjunto monta en un extraordinario doble banco jalonado el inferior por unas ménsulas muy originales con abultadas volutas recubiertas al exterior de hojarasca y primorosas guirnaldas de frutos pendientes de aquellas. El primer nivel está formado por pilastrones con acanaladuras, mientras que en el segundo cuerpo se utilizan columnas jónicas de fustes ricamente decorados. En la calle central se sucede el frontón recto y la cornisa arqueada con niños desnudos recostados al modo miguelangelesco, como en Cáseda. En las calles laterales, el primer cuerpo lleva discretos frontones curvos rotos, mientras que en el segundo nivel aparecen aparatosos remates con pedestales entre fragmentos de frontón curvo con desnudos recostados en sus derrames. El ático decreciente es de una complejísima arquitectura coronada por Cristo Crucificado.

El repertorio iconográfico es abundantísimo, respeta la simetría, y se inspira en gran parte en composiciones italianas, a menudo de abolengo miguelangelesco, y consta principalmente de relieves, reservándose la escultura de bulto para la calle central y el ático. El banco inferior lleva unos excepcionales relieves - con complejísimos juegos de manos y ricas telas y atrevidos escorzos - del Nacimiento de la Virgen, la Anunciación, la Visitación y la Adoración de los pastores. El superior, escenas del ciclo de la Pasión y la Resurección: el bellísimo Entierro de Cristo, las Santas Mujeres en el Sepulcro, la Visita de San Juan y San Pedro al Sepulcro y una extraordinaria Piedad. En el primer nivel, la Adoración de los Reyes Magos, la Presentación del Niño Jesús en el Templo, la Huída a Egipto y la Purificación de la Virgen.

 

Redentor
Miguel Angel
Roma

 

La caja principal se reserva a la hermosa talla del Salvador, antiguo titular de la parroquia, que repite la obra del Redentor de Miguel Ángel en la Basílica de Santa María sopra Minerva de Roma. En el pedestal del segundo cuerpo aparecen relieves de los Apóstoles y los Santos Padres. En el segundo cuerpo, la Ascensión, el Anuncio a María de la Resurección, Cristo Resucitado visitando a la Virgen y Pentecostés, y entre ellas, el grupo de la Asunción con María a manera de matrona romana. El ático - un grandilocuente escenario iconográfico - está presidido por el monumental relieve del Descendimiento sobre el que monta la Trinidad con el Padre Eterno sosteniendo en sus brazos a Cristo Crucificado, bajo el que se encuentra el Espíritu Santo en gloria. A ambos lados, la Virgen y San Juan. En los extremos del ático, los relieves de San Jerónimo penitente y San Juan Bautista que actúan de basamento para las grandiosas tallas de Moisés y David.

 

 

En el lado del Evangelio se encuentran los retablos: de la Virgen del Rosario (muro extremo del brazo del crucero, contratado en 1743, barroco a menudo presagiando el rococó, con la pequeña y bella talla romanista de Nuestra Señora del Rosario, de hacia 1600. A ambos lados, excelentes tallas barrocas clasicistas de San José y Santa Ana, de mediados del siglo XVIII, que muestran hermosísimas cabezas. El ático alberga una talla de San Miguel, de la misma época); de Santa María Magdalena (capilla de los Mencos, inmediata al crucero, rococó, de la segunda mitad del siglo XVIII. En la hornacina con venera del banco, una talla de San Joaquín en "contrapposto", de la segunda mitad del siglo XVIII. De la misma época es el lienzo de Santa María penitente en la cueva y la talla de San Rafael que preside el ático entre dos ángeles con cruz y cáliz.); de San Isidro (siguiente capilla, barroco de hacia 1734, con una hermosa talla barroca de San Isidro contemporánea del retablo y otras de Santa Ubaldesca y posiblemente San Buenaventura en el ático flanqueado por las tallas academicistas de la Virgen y Cristo de la segunda mitad del s. XVIII. Cuelga en esta capilla un gran lienzo de la Entrada triunfal de Cristo en Jerusalén, del siglo XVII); y del Santo Cristo (capilla de los pies, de traza clasicista de hacia 1791, que sirve de trono a un Cristo Crucificado, del segundo tercio del siglo XVI, que destaca por el expresivismo de su hermosa anatomía y dramático rostro, aunque lleva barnices modernos).

En el muro extremo del brazo del crucero, del lado de la Epístola, se encuentra la imagen de San Sebastián, patrón de Tafalla. Se trata de una escultura gótica en piedra policromada, fechable hacia 1426 y policromada en 1537 y posteriormente en 1674, y que se considera obra del borgoñón Jehan Lome, escultor del rey Carlos III el Noble (1361–1387–1425). Lleva un espadín de plata sobredorada es donación del conde de Guendulain de 1700. Le sirve de altar un sepulcro gótico del siglo XIV.

 

Santo Cristo del Miserere

En este mismo lado de la Epístola se encuentran varios retablos: el del Santo Cristo del Miserere (brazo del crucero, que alberga el mejor Crucificado romanista dnavarro, con un banco con relieves de estilo romanista con la Coronación de Espinas, San Juan y San Mateo, el Camino del Calvario, San Marcos y San Lucas, y Cristo a la Columna. En el ático, un hermoso lienzo de con el Entierro de Cristo flanqueado por las tallas de San Pedro y San Pablo); de San Lorenzo (antigua capilla de San Fermín, de hacia 1760, clasicista de abolengo berninesco, con un lienzo oval de San Francisco de Asís, presidido por una hornacina de medio punto rematada en gloria con el Espíritu Santo y ángeles que alberga una bella talla de San Lorenzo de hacia 1760. En la urna del banco, Santa Filomena vestida con ropas del s. XVIII y un pequeño relicario-ostensorio de la misma época); y el de San Francisco Javier (barroco, de 1734, que repite la traza y decoración del de San Isidro Labrador. En el nicho principal, la talla del titular encuadrada por otras barrocas de San Pantaleón y San Bernardo, contemporáneas del retablo. En el banco, un pequeño barro del santo cardenal San Jerónimo, arrodillado, de inspiración napolitana, dieciochesco). Frente a la portada de ingreso se encuentra un cancel barroco contratado en 1727. En la última capilla, bajo la tore, cuelga un lienzo del Bautismo de Cristo, del siglo XVII.

En la capilla de los Mencos inmediata al crucero se adosa a su frente principal el sepulcro de los condes de Guendulain. Está labrado en piedra, a principios del siglo XX, con gran blasón de estilo neogótico sobre cruz de Calatrava, entre leones portantes y timbrado en corona abierta. La entrada a esta capilla se cierra con la reja primitiva de la capilla del siglo XVI, rematada en flor de lis y una cruz central.

En el muro extremo del brazo del crucero se encuentra un sepulcro gótico del siglo XIV que sirve de altar a la venerada imagen del siglo XV de San Sebastián. Su frenteprincipal presenta dos escudos lisos dentro de cuadrilóbulos, reservándose un lateral a un tercer blasón cuartelado con árbol arrancado y lebrel pasante, repetidos alternativamente.

En el coro se encuentra una sillería manierista de la primera mitad del siglo XVII con 22 asientos. El facistol es de 1620. Un magnífico órgano barroco, contratado en 1734, se ubica en una de las tribunas laterales del coro. En el coro se conserva una talla gótica de San Sebastián del siglo XIV, muy arreglada en el XVIII. Destaca en la escalera de acceso el Cristo de Burgos, de la segunda mitad del siglo XVII.



órgano

La sacristía acoge en tres de sus frentes una cajoneria del siglo XVIII, aún de tradición manierista, sobre la que se sitúa un Cristo Crucificado, también del XVIII.

 


copón bajorrenacentista
s. XVI





cáliz rococó
s. XVIII

 



En el capítulo de orfebrería se custodian algunas piezas, entre ellas: arqueta barroca de carey y plata del s. XVII; bandeja oval de plata, rococó, de la segunda mitad del s. XVIII; varios cálices, siendo el más antiguo uno de plata sobredorada, de estilo purista, de la primera mitad del s. XVII y otro - que merece especial mención - de plata dorada, rococó, de la segunda mitad del s. XVIII con un nudo de sección triangular abierto, que forma una especie de templete que alberga un busto del Ecce Homo; copón de plata dorada, de estilo bajorrenacentista, de la segunda mitad del s. XVI, aunque con resabios platerescos, que ofrece base circular elevada, nudo de templete sobre moldura y gran copa, todo ello ricamente ornamentado; otro copón de plata dorada, rococó, fechado en 1772, con profusa decoración de rocallas; ostensorio de plata dorada, purista, de la primera mitad del s. XVII, con magnífica decoración de cabujones esmaltados, cartelas vegetales y cabezas de querubines; otro ostensorio de plata dorada, de finales del siglo XVII, con decoración repujada de tallos vegetales y esmaltes de forma oval en varios colores; varios relicarios, entre ellos uno de plata del Lignum Crucis, de estructura y decoración góticas, de las primeras décadas del s. XVI; relicario neoclásico de plata de San Sebastián, tipo ostensorio, de 1800.

En las dependencias de la iglesia y en la casa parroquial se custodian otras obras de arte sacro, entre ellas algunos fragmentos del desaparecido retablo neoclásico de Santa Catalina y la talla de esta Santa.


iglesia San Pedro
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra 

 

iglesia San Pedro

 

Construcción originaria del siglo XII. Los fueros que Sancho VI el Sabio (1132-1150-1194) concedió en 1157 indican que los juramentos debían ser dados y recibidos en la iglesia de San Pedro. La iglesia sufrió algunas reformas en el siglo XIV siendo ampliada y reformada en el siglo XVI, documentándose también obras en 1616 y 1718, fecha esta última referida a la torre. La apariencia actual de la iglesia se refiere a un estilo Reyes Católicos que aprovecha estructuras medievales, principalmente góticas del siglo XIV, bien visibles en la portada.

 

O

nave y presbiterio con retablo procedente del convento de Concepcionistas Recoletas
coro alto con sillería, órgano, Calvario y bóvedas de terceletes

El edificio presenta una amplia nave de tres tramos y capilla mayor pentagonal entre dos capillas rectangulares. La nave se cubre con una bóveda de terceletes y la capilla mayor con una gallonada cuya clave está decorada con las llaves de San Pedro. El arco triunfal apoya en un pilar poligonal sobre pedestal cilíndrico y basa también poligonal, rematado en capitel con bolas. Las capillas abiertas a la cabecera se cubren con bóvedas de terceletes con las claves decoradas por veneras, dos cuchillos en aspa y una especie de palma. A ellas se accede a través de un arco de medio punto de sección pentagonal. Una tercera capilla se cubre por bóveda de terceletes con rosetas en la clave central y símbolos de los Evangelistas en las restantes; su arco de embocadura es apuntado.

El coro, contemporáneo de la iglesia, pertenece al siglo XVI y se levanta sobre un arco rebajado que apunta levemente y está decorado por un friso de bolas Reyes Católicos. El sotocoro presenta el mismo tipo de bóveda que la nave. La sacristía se halla adosada a la cabecera por el lado de la Epístola. Ofrece una planta cuadrada con los frentes resueltos en nichales de medio punto y cubierta moderna que sustituye a la original, una cúpula de la que se conservan las pechinas decoradas con yeserías de principios del siglo XVIII.

 

torre barroca con cuerpo superior
ochavado de ladrillo con campanas

portada gótica

 

Los exteriores forman un bloque de sillería con contrafuertes en diagonal adosados a la cabecera y brazos del crucero, En el muro del lado del Evangelio se observan lienzos de sillar viejo que correspondían a la muralla y quedaron a la vista al derruir el cementerio viejo. La portada gótica del siglo XIV se abre por el lado de la Epístola. Está formada por siete arquivoltas con baquetones aristados que apoyan en columnillas de basas poligonales. La torre barroca ocupa el emplazamiento de la medieval, adosada a los pies del templo. Consta de dos cuerpos cúbicos decrecientes de sillería que dan paso al cuerpo ochavado de ladrillo donde se alojan las campanas. En sus frentes se abren arcos de medio punto entre pilastras y óculos sobre aquellos. Como remate se alza una linterna de planta octogonal. Junto a la torre se sitúa un cuerpo poligonal para la escalera de caracol.

Desde el mes de noviembre del año 2005 la ciudad de Tafalla recibió de la Comunidad Religiosa del Convento de Concepcionistas Recoletas de Tafalla el derecho de uso en precario del retablo mayor del citado convento, siendo éste instalado en el año 2006 en la iglesia de San Pedro sustituyendo al existente.

Ocupaba anteriormente la cabecera de la iglesia un retablo de tamaño pequeño, renacentista del segundo tercio del siglo XVI, procedente de la ermita de San Pedro Ad Víncula de Echano (Olóriz, merindad de Olite). Presentaba traza gótica con banco, dos cuerpos y ático. El retablo contenía tablas pintadas, ocupando el nicho central una talla de San Pedro papa, sedente, de estilo barroco.


OO

el monumental y exquisito sagrario, de excepcional arquitectura e iconografía,
se labró a partir de 1581, con una escultura en relieve
de gran calidad técnica realizada a pequeña escala


retablo mayor (desde 2006)
el Calvario del ático no pudo ocupar lugar en la iglesia de San Pedro

Calvario

detalle retablo mayor (nº 1 en plano)
San Pedro en la puerta lateral de acceso a la sacristía

detalle del cuerpo del retablo mayor

 


Nacimiento de Jesús
retablo mayor (nº 7 en plano)


Asunción de la Virgen
retablo mayor (nº 5)


Epifanía
retablo mayor (nº 6)

 

 

Asunción de la Virgen
Tiziano
basílica Santa Maria Gloriosa dei Frari
Venecia

El retablo procedente de la iglesia del Convento de Concepcionistas Recoletas es una de las más relevantes obras del manierismo navarro. Se debe a los artistas flamencos Rolan de Mois y Pablo Ezchepers y representa una armoniosa combinación de pintura y escultura. En las pinturas de diversos santos se aprecian los colores tornasolados característicos del manierismo. Estos pintores flamencos habían sido traídos de Bruselas por el duque de Villahermosa al volver éste de la celebración de las honras fúnebres del emperador Carlos V (1558). 

El retablo procede originariamente del  monasterio Santa María la Real de la Oliva (Carcastillo, merindad de Tudela). Fue un encargo que los monjes realizaron a los citados artistas flamencos en 1571. D. Joaquín Ignacio Mencos, conde de Guendulain (1799-1882), lo adquirió tras la desamortización llevada a cabo por los regímenes centralistas en el siglo XIX, llegando a Tafalla en el año 1858, el mismo año en que el Conde asumió el ministerio de Fomento en el gobierno de la Nación. Su iconografía representa la Asunción de la Virgen, el Nacimiento de Jesús, la Adoración de los Magos y la Coronación de la Virgen, flanqueada por San Benito y San Bernardo.

La mazonería del retablo, probablemente salida de talleres aragoneses, presenta una traza monumental, arquitectónica y esbelta. El alto banco engloba las dos puertas laterales (nº 1 en plano del retablo) con arcos de medio punto que servían de acceso a la sacristía en el Convento. Estas puertas albergan las efigies de San Pedro y San Pablo. En los frentes de los netos del banco (2) se representa a los Evangelistas, San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo. En la puerta del sagrario aparece (3) Cristo Resucitado a quien flanquean (4) los cuatro Padres de la Iglesia, San Jerónimo y San Gregorio, de una parte, y San Ambrosio y San Agustín, de la otra. El retablo consta de tres calles, la central en forma de caja recta (5) y las laterales (6)(7) con arcos de medio punto. Las tres gandes composiciones de pintura del cuerpo del retablo son de excelente y uniforme calidad, en contraste con la pinturas del ático que muestran una técnica más torpe. Es magnífica la escena central (5) de la Asunción de la Virgen entre un coro de angelillos desnudos y de ángeles mancebos que separan las nubes mientras a nivel de tierra los Apóstoles contemplan sorprendidos el hecho milagroso. La composición general recuerda al Tiziano de la basílica de Santa María Gloriosa dei Frari en Venecia. Muy elaboradas son también las tablas laterales de la Epifanía (6) y el Nacimiento (7), ambas de gran aparato de personajes. 

El triple ático mantiene abundantes resabios platerescos. Incluye las pinturas de la Coronación en el óvalo central (8) y San Bernardo (9) y San Benito (10) arrodillados ante un fondo de paisaje en las laterales.



 


retablo la Visitación
s. XVI


retablo la Sagrada Familia
s. XVII


retablo San Pedro
s. XVII

 

 

En la capilla situada frente a la puerta de la iglesia, en el lado del Evangelio, se encuentra el pequeño retablo de la Visitación, ejecutado en 1538 según reza en la leyenda que lo acompaña. Su traza plateresca está formada por un banco alto y dos cuerpos organizados en tres calles. La obra se compone de varias pinturas y el grupo escultórico de la Visitación.

El brazo del crucero, del mismo lado del Evangelio, lo ocupa el retablo barroco de San Pedro, del último tercio del siglo XVII. Destacan en él la ostentosa placa de la hornacina principal que cobija un San Pedro sedente, barroco y el ático que tiene un San Diego de Alcalá de fino rostro, flanqueado por Santa Lucía, barroca y otra santa monja moderna, que se hallan en los extremos. Remata el conjunto un Calvario exento.

En el brazo del crucero del lado de la Epístola se localiza el retablo barroco de la Sagrada Familia, del último tercio del siglo XVII. El cuerpo del retablo está rematado en una ostentosa cartela cactiforme y ático curvo con decoración de follaje. La hornacina principal cobija el grupo de la Sagrada Familia, muy tosco, y el ático las tallas romanistas de San Sebastián y San Lorenzo y la barroca de San Francisco Javier, las tres de carácter popular.


imaginería:


San Mateo
retablo mayor


San Marcos
retablo mayor


Virgen con el Niño
retablo San Pedro


San Lucas
retablo mayor


San Juan Evangelista
retablo mayor


San Pedro
retablo mayor


San Pedro sedente
en su retablo


Sagrada Familia
en su retablo


la Visitación
en su retablo


relieve de la
Virgen con el Niño

 

En el sotocoro cuelga un Cristo Crucificado, renacentista del segundo tercio del siglo XVI. La capilla de la Confesión la preside un Crucificado romanista de tamaño pequeño, fechable a principios del siglo XVII.

 

Cristo Crucificado

 

Se ubica en esta iglesia una Virgen gótica procedente de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción del despoblado de Sabaiza (Ezprogui, merindad de Sangüesa).

La sillería del coro se compone de 17 asientos con tableros de estilo rococó entre pilatrillas, salvo el principal que lleva semicolumnas acanaladas. De la escalera que sube al coro cuelgan dos grandes lienzos, el de San Bartolomé del siglo XVII y el de los Desposorios, barroco popular.



sillería del coro

En la sacristía se encuentra una cajonería barroca contratada en 1711 y decorada con motivos geométricos de tradición manierista. Cuelga sobre ella un Cristo expirante, barroco. De Vicente Berdusán son los lienzos de San Pablo y San Esteban, de hacia 1694.

 

cruz parroquial

Entre las piezas de orfebrería conservadas destacan: cáliz purista de plata dorada, de principios del s. XVII; cáliz barroco de plata de mediados del siglo XVIII; cáliz neoclásico de plata del siglo XIX; cruz parroquial del siglo XIX; naveta de plata de estilo barroco del siglo XVIII; y unas sacras de estilo rococó, de la segunda mitad del siglo XVIII.

pila bautismal

En el Centro Parroquial se conservan cuatro grandes relieves barrocos que figuran pasajes de la vida de San Pedro, como Cristo caminando en las aguas, la Liberación del apóstol, un Milagro del santo y San Pedro cortando la oreja a Malco.

iglesia del convento San Sebastián
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

 

iglesia del convento de San Sebastián

 

Se localiza extramuros, en dirección a Olite.

Construcción seguramente iniciada a finales del siglo XIV. La reina Blanca I de Navarra Evreux dejó 30 florines en su testamento, otorgado en 1439, para ayudar en los gastos de esta construcción. La iglesia fue consagrada en 1463, habiendo ya fallecido el príncipe Carlos de Viana, rey titular de Navarra. En 1468 la princesa Leonor, reina titular de Navarra (1427-1464-1479) obtuvo del pontífice Paulo II una bula para fundar un convento de franciscanos, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Misericordias, que habría de ser al mismo tiempo panteón real y donde serían enterrados los cuerpos de la reina Leonor I de Navarra Trastamara y Evreux y de su hija la infanta Leonor (1466-1480) que falleció poco después de su madre la reina. A partir de 1499 la iglesia pasó definitivamente a depender del convento de franciscanos que, desde entonces, se llamó "Real convento de San Sebastián". La desamortización de los regímenes centralistas en el siglo XIX (1834) llevó a la ruina al Monasterio que quedó destruido casi por completo hasta que, a principios del siglo XX, se estableció en él la comunidad de Padres Pasionistas que lo reconstruyeron siguiendo el plan primitivo del edificio, ya que sólo se mantenía en pie parte de los muros de la iglesia y la capilla del lado de la Epístola convertida en pajar.

La iglesia se planteó en su origen con planta rectangular y nave única de tres tramos con cabecera recta, todo lo cual se cubría con bóvedas de nervios góticos recogidos, igual que los arcos fajones, en ménsulas poligonales. En el siglo XVI se construyeron dos capillas laterales que configuraron un templo de cruz latina. Ambas capillas se cubren con bóvedas en terceletes cuyos nervios apean en ménsulas poligonales. Las claves van decoradas con arcos y flechas.

Esta iglesia contó históricamente con varias capillas de patronato que servían a la vez de enterramiento de distintas familias.

Al muro frontal del brazo del crucero, del lado de la Epístola, se adosa un pequeño retablo barroco de la Virgen de Fátima, de mediados del siglo XVIII. Asienta sobre doble banco donde apoya un solo cuerpo de columnas de orden compuesto con el tercio inferior del fuste marcado; estos soportes encuadran un nicho central entre estípites culminando en volutas, recubriéndose el ático, curvo y entre machones, con profusa ornamentación vegetal. La hornacina alberga una talla barroca de un santo franciscano.

iglesia del convento de Escolapios
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

 

iglesia del convento de Escolapios

 

La escritura fundacional del convento es del año 1658, tras haber otorgado el pontífice Alejandro VII la correspondiente bula. Durante la guerra contra los ejércitos de Napoleón el convento fue destruido parcialmente por el general Espoz y Mina para que no sirviese de baluarte a las tropas francesas. En 1834, durante la primera guerra carlista, sirvió de cuartel y hospital. En el año 1883 se dedicó a la enseñanza al establecerse allí los Padres Escolapios.

Se encuentra en el centro de la ciudad, al borde de la carretera, cercano a la plaza de los Fueros. La iglesia perteneció anteriormente a la Congregación de Frailes Capuchinos. Construida con materiales procedentes de la muralla y del antiguo palacio real, está formada por una única nave, dividida en cuatro tramos, cabecera recta y brazos del remate también rectos, en forma de cruz latina. La iglesia tiene un coro alto a los pies de la nave sobre arco rebajado. La bóveda es de medio cañón con lunetos y sobre el crucero hay una cúpula elíptica rebajada con fajas radiales. 

El templo en su fachada exterior de sillería es muy austero con el único adorno de los dos emblemas heráldicos pertenecientes a la ciudad y a la benefactora, Ana de Ollarrizqueta. Según modelos conventuales de la época, la fachada se reduce a un paramento rectangular desarrollado en altura que culmina en frontón recto partido, donde hoy día se ha incorporado una espadaña de traza moderna. Centra el muro una puerta recta con marco plano de orejetas, disponiéndose a ambos lados los citados escudos barrocos.

El edificio se construyó en los últimos 20 años del siglo XVII. En la segunta mitad del XVIII se añadieron dos capillas barrocas por el lado del Evangelio.

Tras la desamortización, el convento, desalojado en más de una ocasión (guerra de la Independencia o Carlista), acogió en 1883 a la congregación de los Escolapios.


iglesia del convento de Concepcionistas Recoletas 
Tafalla
merindad de Olite
Navarra

 

 

iglesia del convento de Concepcionistas Recoletas

 

Carlos Martín de Mencos y Arbizu fundó en 1667 un convento de Concepcionistas Franciscanas - comúnmente denominado de Recoletas - para cumplir la disposición testamentaria de su esposa María Turrillos Hebra. Para el emplazamiento del convento eligió el fundador un solar cercano al convento de San Sebastián y limítrofe con su palacio (de Mencos o de los condes de Guendulain) con el que todavía se comunica por una monumental arcada de ladrillo sobre la carretera. Las sepulturas de ambos patronos todavía se conservan en lugar preferente de la iglesia, como se indica más abajo.

 

arcada sobre la carretera comunicando el Convento con el palacio de sus fundadores

 

La iglesia sigue modelos conventuales barrocos, tiene planta de cruz latina con nave única de tres tramos más un amplio crucero de brazos y cabecera rectos y coro alto a los pies sobre el pórtico y el último tramo de la nave. Todo el espacio se cubre por bóvedas de cañón con lunetos separadas por arcos fajones de medio punto sobre delgadas pilastras de capiteles moldurados. Sobre el tramo central del crucero voltea una cúpula de media naranja sobre pechinas, cuyo tambor, reducido a un anillo moldurado, culmina en una balaustrada. Los escudos de Mencos pintados en las pechinas son modernos.

 

fachada de estilo conventual

convento y palacio de sus patrones Mencos

hornacina en fachada con escultura de la Inmaculada

 

Al exterior destaca una monumental fachada de considerables dimensiones con tres calles y aletones laterales planos enlazando los cuerpos. En el primer nivel, las calles extremas presentan puertas rectas entre pilastrillas cajadas que culminan en frontón curvo y dintel superior. El lienzo central es de doble anchura que las calles laterales y comprende tres arcos de medio punto sobre potentes pilares, sirviendo el central de puerta de ingreso. Sobre este arco central se abre una hornacina entre pilastras culminada en frontón curvo que cobija una escultura de piedra de la Inmaculada, de estilo barroco, de finales del siglo XVII. Dos escudos gemelos de principios del XVIII campean a ambos lados de la hornacina.

vista trasera con arcada de comunicación con el palacio de los patrones Mencos

Las dependencias del convento se organizan en torno a un gran patio cuadrado y se muestran hacia el exterior como un cuerpo horizontal adosado a la iglesia por el lado del Evangelio. El patio se estructura en dos pisos de sillarejo en los que se abren hileras de ventanas rectas, con marcos de orejetas. Sobre el segundo nivel en la solana se alza una galería de arcos de ladrillo articulada por pilastras. Detrás del claustro se localiza la huerta que llegaba hasta las proximidades del antiguo convento de San Sebastián.

El edificio es propiedad municipal desde el verano de 2004. En el presbiterio de la iglesia, hasta el mes de febrero de 2005, lució una de las más relevantes obras del manierismo navarro: el retablo mayor de los artistas flamencos Rolan de Mois y Pablo Ezchepers, armoniosa combinación de pintura y escultura. El 9 de noviembre de 2005, la Comunidad Religiosa del Convento de Concepcionistas Recoletas, propietaria del retablo, firmó la escritura de cesión de uso a precario de la obra artística a la ciudad de Tafalla.

El retablo ha sido instalado en la iglesia de San Pedro.

retablo mayor en el Convento
antes de su traslado a la iglesia San Pedro

plano del retablo mayor

El retablo procede del monasterio de Santa María la Real de la Oliva (Carcastillo, merindad de Tudela). Fue un encargo que los monjes realizaron a los artistas flamencos en 1571. Estos pintores flamencos habían sido traídos de Bruselas por el duque de Villahermosa al volver éste de la celebración de las honras fúnebres del emperador Carlos V (1558). D. Joaquín Ignacio Mencos, conde de Guendulain (1799-1882) lo adquirió tras la desamortización llevada a cabo por los regímenes centralistas en el siglo XIX, llegando a Tafalla en el año 1858, el mismo año en que el citado Conde asumió el ministerio de Fomento en el gobierno de la Nación. Su iconografía representa la Asunción de la Virgen, el Nacimiento de Jesús, la Adoración de los Magos y la Coronación de la Virgen, flanqueada por San Benito y San Bernardo.

La mazonería del retablo, probablemente salida de talleres aragoneses, presenta una traza monumental, arquitectónica y esbelta. El alto banco engloba las dos puertas laterales (nº 1 en plano del retablo) con arcos de medio punto que servían de acceso a la sacristía en el Convento. Estas puertas albergan las efigies de San Pedro y San Pablo. En los frentes de los netos del banco (2) se representa a los Evangelistas, San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo. En la puerta del sagrario aparece (3) Cristo Resucitado a quien flanquean (4) los cuatro Padres de la Iglesia, San Jerónimo y San Gregorio, de una parte, y San Ambrosio y San Agustín, de la otra. El retablo consta de tres calles, la central en forma de caja recta (5) y las laterales (6)(7) con arcos de medio punto. Las tres gandes composiciones de pintura del cuerpo del retablo son de excelente y uniforme calidad, en contraste con la pinturas del ático que muestran una técnica más torpe. Es magnífica la escena central (5) de la Asunción de la Virgen entre un coro de angelillos desnudos y de ángeles mancebos que separan las nubes mientras a nivel de tierra los Apóstoles contemplan sorprendidos el hecho milagroso. La composición general recuerda al Tiziano de la basílica de Santa María Gloriosa dei Frari en Venecia. Muy elaboradas son también las tablas laterales de la Epifanía (6) y el Nacimiento (7), ambas de gran aparato de personajes.

El triple ático mantiene abundantes resabios platerescos. Incluye las pinturas de la Coronación en el óvalo central (8) y San Bernardo (9) y San Benito (10) arrodillados ante un fondo de paisaje en las laterales.

En el muro extremo del brazo del crucero, del lado del Evangelio, se adosa un aparatoso y fastuoso sepulcro de los fundadores que recoge el modelo de arcosolio renacentista, aunque interpretado con un lenguage barroco algo ampuloso. En el basamento se repiten las armas del linaje de los Mencos con una detallada leyenda. Sobre este pedestal se alza un gran arco entre pilastras con relieves de guerreros y bajo importantes cortinajes recogidos por desnudos infantiles que dejan ver en la clave un escudo donde se repite el primer cuartel del de Mencos. El fondo de la hornacina se decora con trofeos militares - banderas, armas y barcos - aludiendo a la actividad del fundador, cuya efigie arrodillada y en actitud orante, junto con la de su esposa, y entre dos leones, se reproduce de bulto en el espacio central de la hornacina. Ambos personajes aparecen ricamente ataviados sobre cojines y ante un reclinatorio en forma de águila cubierto por rico paño. En él descansan el sable, bastón de mando y el sombrero, atributos de la condición del fundador don Carlos Martín de Mencos y Arbizu.

 

sepulcro de los fundadores

Próximo al sepulcro, siempre en el lado del Evangelio, en el muro frontal del brazo del crucero, se encuentra un retablo neoclásico de la Inmaculada, del siglo XIX. Su imaginería es moderna, salvo las tallas de Santa Rosa de Viterbo y el Santo Obispo del ático, ambas del siglo XVIII.

En el lado de la Epístola, los retablos de San Miguel (neoclásico, de principios del siglo XIX, idéntico a su colateral simétrico de la Inmaculada, con las tallas dieciochescas de San Miguel entre las de San Francisco y San Antonio, y en el ático Santa Bárbara) y de la Dolorosa (también neoclásico, del siglo XIX, con policromía imitando mármoles, albergando en la hornacina una imagen de candelero de la Dolorosa, contemporánea de la mazonería, y en el ático un relieve barroco de la Huída a Egipto).

Niño Jesús de Praga

En la sacristía se conservaba un lienzo de calidad de la Anunciación, de principios del siglo XVII y otro de la Inmaculada Concepción, de la segunda mitad del mismo siglo. También se conservaba una talla romanista de Cristo Crucificado, de la primera mitad del siglo XVII.

En la orfebrería conservada se incluyen tres cálices: uno dorado con traza purista propia de la primera mitad del s. XVII, sin decoración; otro, también de plata dorada, siguiendo modelos del Bajo Renacimiento; el tercer cáliz es de finales del siglo XVIII. Se conservan también: incensario de traza manierista, naveta neoclásica y dos ostensorios del siglo XVII, uno de plata dorada con nudo en forma de piña y el otro - procedente del convento de San Sebastián de Tafalla - de plata, fechado en 1698.

En una segunda sacristía se conservaba un lienzo de la Flagelación del siglo XVII y otro de las Animas, de menor calidad. En una próxima dependencia se localizaba un lienzo de la Inmaculada del siglo XVII.

En el coro bajo se encontraba un buen lienzo de la Inmaculada de mediados del siglo XVII, otro de la Oración en el Huerto del mismo siglo y una pequeña talla de Cristo Crucificado de estilo romanista tardío.

En el claustro bajo se adosaba a una pared un gran lienzo con la Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago, de la primera mitad del siglo XVII, procedente del convento de San Sebastián de Tafalla.

En la portería se podía ver la talla barroca con policromía de origen de San Bernardino de Siena, del siglo XVIII, y el lienzo de la Virgen de Guadalupe del siglo XVII.

En la biblioteca estaban los lienzos del siglo XVII de Santa Teresa (de origen mejicano), la Virgen de Belén y el Salvador, así como la talla de San Francisco de Asís recibiendo los estigmas, de estilo romanista, de principios del siglo XVII. La talla de San Miguel corresponde al siglo XVIII.

En los muros de las crujías del claustro alto se localizaban, entre otros, un conjunto de pinturas sobre lienzo de la segunda mitad del siglo XVII que reproducen medias figuras del apostolado más el Salvador, uno de San Buenaventura y otro de Santo Tomás de Aquino, todos ellos de estilo barroco. Debe destacarse un lienzo de calidad de la Huída a Egipto, de la escuela madrileña. No faltaban en estos muros lienzos de origen mejicano. También se encontraban diversas esculturas barrocas de variada cronología y procedencia, así como otras de marfil de origen filipino.

En el coro alto se conservaba una talla de Cristo Crucificado expirante, de origen filipino, labrada en marfil en el siglo XVII y un lienzo de Cristo muerto entre María y la Magdalena, de la segunda mitad del siglo XVII. De fines de este siglo es una sillería barroca compuesta por 29 asientos con aparatosos remates, presentando la silla abacial una gran hornacina entre hojarasca.

ermita San Nicolás
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

ermita San Nicolás

 

O

 

Se localiza en el barrio de la Peña, dentro del Patio de Iribas.

Se trata de una edificación en estilo protogótico con influencias del Císter, de hacia el año 1200.

Edificio de nave única rectangular y cabecera recta perforada por una ventana de arco apuntado. Se cubre por techumbre plana corrida con vigas de madera.

Los exteriores de sillería medieval están recrecidos posteriormente, observándose en los muros antiguos las ventanas primitivas. En el costado de la Epístola se localiza la puerta de ingreso que forma un arco apuntado con imposta de aspas en su trasdós y apoya en gruesas columnas culminadas en capiteles cistercienses muy toscos.

A la cabecera se ajusta un pequeño retablo barroco de hacia 1700 sin policromar. En el banco se sitúa una talla de la Inmaculada del último tercio del siglo XVII, con rostro fino y manto volado. Los ojos de cristal y la policromía son añadidos posteriores. La escultura de la Fe es de la época del retablo, mientras que la talla de San José, barroca del siglo XVIII, parece de otra procedencia. También son barrocos el lienzo titular de San Nicolás así como la Visión del clavo de Santa Elena en el ático.

ermita San Gregorio
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

ermita San Gregorio

Construcción originaria de fecha incierta, las primeras noticias documentales son de 1591. No obstante, el aspecto actual de la ermita corresponde a una remodelación sustancial y ampliación de finales del siglo XIX, en estilo neoclásico.

Presenta planta de nave única rectangular de cuatro tramos, más cabecera recta. Articulan el espacio arcos fajones rebajados sobre una cornisa donde descansa una bóveda de cañón rebajada.

 

fachada a los pies de la ermita y muro del lado de la Epístola



Al exterior, muros de sillarejo con ventanas de medio punto a modo de saeteras, apreciándose la ampliación del siglo XIX que guarda estilo con la edificación primitiva. La entrada se localiza a los pies de la ermita.



retablo

Preside la cabecera un pequeño retablo de San Gregorio, de estilo neoclásico, contemporáneo de la remodelación de la ermita. La talla de San Gregorio es obra romanista de principios del siglo XVII, con la policromía rehecha, mientras que las esculturas laterales son modernas. La Virgen de la Nieva es obra barroca de candelero, con policromía también reciente, del siglo XVIII.

 

ermita San José
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

ermita San José

Construcción de 1879 en un terreno particular, lindante con la carretera de San Martín de Unx.

Presenta planta de nave única de tres tramos, cabecera poligonal y coro alto a los pies, más dos pequeñas capillas adosadas a ambos lados, que hacen las veces de sacristía y capilla de Santa Bárbara respectivamente. La nave se cubre con bóveda de crucería rebajada sobre pilares, la cabecera con una bóveda gallonada y las capillas con techumbre plana.

Al exterior, muros de pequeños sillares con delgados contrafuertes de cantería hasta la línea de la cornisa. La puerta se abre a los pies de la ermita y consiste en un arco de medio punto que lleva encima un gran rosetón circular. Culmina el muro una sencilla espadaña de arco rebajado que remata en una cruz.

El interior guarda un lienzo moderno de la Sagrada Familia.

oratorio del palacio de Mencos
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

 

Santiago matamoros
colección de arte del palacio de Mencos

 

El oratorio del palacio de los Mencos queda emplazado adosado al Convento de las Concepcionistas Recoletas, en el interior de un gran arco de ladrillo que sirve de acceso desde el palacio a una tribuna de la iglesia del Convento. 

Está presidido por un retablo manierista de la primera mitad del siglo XVII. En el banco hay pinturas sobre tabla, de la época, con figuras de las Ánimas. Al cuerpo del retablo corresponde el grupo del Santo Entierro con la Virgen, San Juan y la Magdalena, de la primera mitad del siglo XVI con resabios flamenquizantes. A este mismo grupo pertenece el José de Arimatea, actualmente separado del grupo. 

Junto al retablo se encuentra una talla pequeña de un apóstol, obra del siglo XVI, y un lienzo de la Virgen del Carmen protegiendo a la familia Mencos, obra barroca de finales del siglo XVII. Existen también dos pequeños lienzos con los bustos de una Saanta Mártir y de San Francisco Javier, del siglo XVII, de buena factura.


cruces y cruceros
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra


* frente a la portada de Santa María se encuentra un crucero de piedra del siglo XVI sobre dos peldaños. Se yergue sobre una esbelta columna con decoración geométrica en su fuste que culmina en capitel con águilas, cabezas de querubín y volutas

En el anverso, el relieve del Crucificado y en el reverso otro de la Virgen con el Niño.

 

crucero junto a la fachada principal de la iglesia Santa María



* frente al palacio de Mencos se encuentra un crucero.

OOO

crucero junto al solar de Mencos



* adosado al muro del antiguo jardín del solar de los Mencos se localiza una cruz que conmemora el lugar en donde fue asesinado el 23 de noviembre de 1468 el obispo de Pamplona don Nicolás de Chávarri a manos de Mosén Pierres de Peralta, durante los conflictos entre "agramonteses" y "beamonteses".

Los historiadores discuten la procedencia del linaje de los Chávarri. Unos sitúan el origen del linaje en el caserío de Echávarri (término municipal de Aberin, merindad de Estella) y otros en el pueblo de Echávarri (municipio del valle de Allín), también cerca de Estella.

 

"don Nicolás de Chávarri obispo de Pamplona 23 nov 1468"





casas y palacios
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

casa de los Mariscales de Navarra
solar de Mencos o palacio de Guendulain
casa de las Rejas
Ayuntamiento
casa Azcona
palacio Garcés de los Fayos
palacio marqués de Feria
palacio de los marqueses de Falces
palacio de Sosierra
otras casas

 

 * casa de los Mariscales de Navarra o Casa del Cordón

Ocupada acualmente por la Casa de Cultura. Se localiza en la calle Túbal, cerca de la parroquia de San Pedro. Se trata de un monumental palacio renacentista del siglo XVI, residencia de la Casa de los Navarra que se había iniciado en el siglo XIV con Leonel (h. 1377-1413), hijo natural de Carlos II de Navarra Evreux (1332-1349-1387), Casa que en el siglo XV habría de liderar la facción de los "agramonteses" en el conflicto entre el príncipe Carlos de Viana, rey titular de Navarra (1421-1441-1461) y su padre don Juan, infante de Aragón (1397-1425-1441-1479). Los Mariscales del Reyno habían pertenecido a esta Casa de los Navarra.

Forma el edificio un bloque de sillar de dos niveles más ático, flanqueado éste por pequeños torreones. En la planta baja y en posición descentrada se abre un amplio portalón de arco de medio punto con potentes dovelas de rosca moldurada por dos baquetoncitos apeados en otros con basas y capiteles poligonales. En el primer nivel, tres grandes ventanas rectas con marcos de baquetones aristados, cuyos antepechos y cornisa se ornamentan con un grueso cordón franciscano. Esta ornamentación debe aludir a la orden franciscana a la que perteneció Francisco de Navarra - hijo natural de Pedro II de Navarra, séptimo Mariscal del Reyno, muerto éste enlas mazmorras del castillo de Simancas - prior de Roncesvalles y arzobispo de Valencia, en virtud de lo cual se denomina al palacio "Casa del Cordón". Una imposta decorada con bolas de estilo Reyes Católicos sirve de tránsito al ático y sobre ella discurre una galería de arquillos rebajados que culmina, a su vez, en una cornisa con las cadenas de Navarra. En 1881 el palacio pasó a propiedad de la iglesia, siendo adquirido por el Ayuntamiento en 1993. 

 



 


ático y
galería de arquillos

 


ventana recta ornamentada
con cordon franciscano

 

 


portalón de
arco de medio punto


conmemorativa del
Mariscal Pedro de Navarra


fachada

 



 * solar de Mencos o palacio de Guendulain.

Se localiza en el tramo de Recoletas del antiguo Camino Real, al borde de la carretera que actualmente conduce a Olite y lindante con el antiguo convento de las Concepcionistas Recoletas. El solar fue adquirido hacia 1590 por los Mencos, un linaje que había venido de Castilla hacia 1420 para servir a los reyes de Navarra, seguramente en ocasión del casamiento de la reina-viuda de Sicilia, Blanca de Navarra Evreux (1385-1425-1441) con el infante don Juan de Aragón Trastamara (1397-1458-1479).

 

 

León Mencos y López de Dicastillo construye poco después el palacio que forma un gran bloque cúbico de sillería con dos cuerpos más un ático, con lisas ventanas rectas, a excepción del arco de ingreso, de medio punto, que centra la planta baja marcando su rosca por las gruesas dovelas de tradición Renacentista. Encima del portalón se han colocado las cadenas de Navarra, signo de haber pernoctado el Rey en el palacio. En él se hospedó Isabel de Farnesio, Fernando VII, María Amalia de Sajonia y Alfonso XII.

La casa ha sido ocupada por diversas tropas en ocasiones de guerras, como ocurrió con el ejército francés entre 1808 y 1813, en la guerra de la Independencia, o como también pasó en la primera Guerra Carlista, cuando fue cuartel del ejército Cristino de 1833 al 1839. Posteriormente, en la tercera Guerra Carlista, la de 1873 al 1876, fue hospital de la Cruz Roja y parece haber sido el primer hospital que la llamada en sus comienzos Humanitaria Sociedad de Socorro a los heridos en campaña instaló en el frente de guerra.

Sobre la puerta principal, que consta de un arco de medio punto, luce un blasón de la época sobre cartelas de cueros retorcidos y corona abierta por timbre, que reproduce las armas del linaje de los Mencos.

 

 

Al flanco suroccidental del edificio se adosa en escuadra un torreón prismático de cantería que aprovecha en el primer nivel estructuras medievales, seguramente de una antigua torre, posible resto de la antigua muralla de Tafalla. El nivel superior, concebido a modo de mirador, lleva arcos de medio punto sobre pilares de ángulos en chaflán.

 

patio del palacio

zaguán

OO

escalera imperial barroca

O

salón y comedor


El interior del palacio se desarrolla en torno a un zaguán con patio al fondo, a la derecha del cual se encuentra una bella escalera imperial barroca del siglo XVIII. Sus dos tramos iniciales de subida se recogen en uno solo dentro de la esbelta caja cúbica que se cubre por bóveda de arista barroca.



OO

colecciones del palacio

rosario de Santa Teresa


En la planta baja del palacio se ha instalado un museo que recoge colecciones de los Mencos, entre las que se encuentra una extraordinaria galería de piedra gótica. El oratorio del palacio queda emplazado junto al Convento de las Concepcionistas Recoletas. Detrás del palacio se encuentra un jardín, actualmente cortado por la carretera, que forma parte del antiguo solar de los Mencos. 


colecciones expuestas en el museo del palacio


galería gótica

 

La bodega fue instalada a mediados del siglo XVIII y tuvo su mayor actividad un siglo más tarde.

O

fachada principal

 


palacio
y convento de Recoletas


portalón de medio punto y cadenas
simbólicas de pernoctación real


fachada lateral
de poniente

 

 


fachada
principal


fachada y pasadizo a convento de Concepcionistas Recoletas


fachada principal
y torre

 

 


trasera del palacio
y jardin amurallado

Tiburcio
de Redín


entrada al jardin
del palacio

 



jardín y trasera del palacio

portalón con cadenas simbólicas regias
y balcón bajo escudo



* casa de las Rejas.

Se localiza en el número 60 de la calle Mayor. Edificación del siglo XVI, muy rehecha, de sillarejo parcialmente revocado, con tres niveles y ventanas rectas. Tiene un portalón de arco de medio punto con fuertes dovelas, actualmente semiciego, y dos munumentales rejas de forja antigua. Entre ellas, un hermoso blasón de finales del siglo XVI que reproduce las armas de los Martínez Espronceda. 

casa de las Rejas


* Ayuntamiento.

Se localiza en la Plaza de Navarra o Plaza Nueva de estilo neoclásico, construido sobre el solar que había ocupado el patio del palacio de Carlos III el Noble (1361–1387–1425), lindando con la muralla por el este y aprovechando incluso sus materiales. Actualmente linda con la carretera, antiguo Camino Real. El bloque central de los edificios de la plaza corresponde al Ayuntamiento, cuyo reloj se colocó hacia 1900, al concluir la construcción de la plaza que siguió el modelo de la de Vitoria.

O

Ayuntamiento de Tafalla en la plaza mayor


* casa Azcona.

Se localiza junto al antiguo Camino Real, tomando la dirección hacia la estación del ff.cc. Perteneció anteriormente a los Recart de Landívar, que también disponían de una casa señorial en Olite. Se trata de un edificio barroco, transformado en el siglo XIX, de tres cuerpos de sillería, los dos superiores con ocho líneas de balcones. Dispone de dos portalones adintelados sobre volutas de acceso a un zaguán. En la biblioteca se conserva desde hace varias generaciones una magnífica, meritoria y cuidada colección de libros, sobre la que el Gobierno de Navarra ha decretado recientemente una intervención pública en algunos aspectos, contraviniendo una libertad de acción que de siempre había tenido la familia Azcona sobre su biblioteca.

O

zaguán

portalón adintelado sobre volutas
en casa Azcona



 * palacio Garcés de los Fayos.

Munumental edificio del siglo XVI de traza quebrada, labrado en sillar con dos niveles más ático. En la planta baja se abren tres grandes portalones de arco de medio punto, el del centro rehecho, y sobre él un blasón de piedra, de estilo barroco de hacia 1700 con corona abierta por tiembre y campo liso.



 *palacio del marqués de Feria.

Construcción de la segunda mitad del siglo XVIII siguiendo modelos neoclásicos. Construido en sillería en la planta baja y ladrillo en la planta alta y ático. Los balcones del segundo nivel rematan en frontones curvos - excepto el central que es mixtilíneo - y los restantes presentan marcos rectos, culminando el edificio una cornisa sobre tacos. Centra la fachada un blasón de piedra de estilo rococó con las armas del marqués de Feria. Los vanos de la fachada sobre el atrio de la iglesia de Escolapios (antiguo cementerio de los Capuchinos) se tapiaron a causa del pleito sostenido entre el marqués de Feria y la comunidad religiosa. La escalera es una caja barroca de finales del siglo XVIII con planta cuadrada y cubierta plana, a la que se accede por un amplio zaguán que comunica por tres arcos de medio punto sobre dos columnas con capiteles placados. La escalera es de tipo imperial con dos tramos paralelos que se recogen, tras el amplio descansillo, en un tercero central de mayor anchura, que comunica con la planta noble. La cubierta plana se decora con un gran escudo del marqués de Feria. El palacio Cabo de Armería de los Cruzat, marqueses de Feria, se encontraba en el señorío de Arínzano (Aberin, merindad de Estella)

palacio marqués de Feria



 * palacio de los marqueses de Falces.

Aunque alterado y degradado en su fisonomía exterior, se mantiene todavía en pie, en las Cuatro Esquinas, cerca del Portal del Río. Fue adquirido por la ciudad en 1656 para instalar la casa-ayuntamiento, uso en el que se mantuvo hasta la inauguración de la actual Casa Consistorial al final del siglo XIX. 



 * palacio de Sosierra.

Corresponde al lugar que actualmente se conoce como "Patio de Iribas" - antiguamente Plaza de San Nicolás - en pleno corazón del barrio de la Peña. Se trata de un conjunto de origen medieval construido en la época de Carlos III el Noble (1361–1387–1425), en donde se encuentra la antigua capilla protogótica de San Nicolás, de hacia 1200 con influencia cisterciense, del palacio de Sosierra. Su portada en forma de arco apuntado, se sustenta en dos columnas rematadas en toscos capiteles. Este palacio perteneció a Simón de Navaz, secretario de Carlos III el Noble. Se accede al patio por un pasadizo con arco de medio punto y en la parte externa por el flanco norte queda bien visible un gran lienzo de muro medieval labrado en sillarejo, que enlaza con los exteriores de la capilla.




Una visita a Tafalla descubre numerosas otras casas antiguas, muchas de ellas blasonadas y con portalones de arco de medio punto, o apuntado, del siglo XVI.

casa en Tafalla

casa en Tafalla

murallas y fortificaciones
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra


La ciudad medieval debió nacer con una función defensiva estratégica en la colina de Santa Lucía frente al monte Ereta, dominando el paso del río Cidacos. Existen referencias sobre su emplazamiento desde el siglo X coincidiendo con las campañas del emir Abderramán III (n.d.-912-929-961) contra Pamplona en 924. Todavía existe actualmente el barrio de la Peña que abarca la iglesia Santa María, de la que existen referencias desde el año 1084.

 

antiguo recinto amurallado de Tafalla



En la cumbre se alzaba un castillo fortificado que se cita en tiempos del rey de Aragón y de Navarra, Sancho I Ramírez (1042-1063-1076-1094). En el siglo XIX sólo se conservaban los cimientos y en la actualidad no quedan vestigios.

En el siglo XV se produjo un ensanche urbanístico yuxtapuesto al núcleo primitivo de la población, creándose los actuales barrios de San Pedro y Santa María, en torno a sus parroquias, convirtiendo a la calle Mayor en la principal arteria de la población. En el barrio de la Peña, tras la iglesia Santa María, quedan restos del llamado palacio de Sosierra, en la capilla de San Nicolás.

Las murallas habían comenzado a construirse bajo el reinado de Carlos II de Navarra Evreux (1332-1349-1387), en tiempos de las guerras con Castilla, pero fue su sucesor quien dió vigor y finalizó el proyecto. En este tiempo todo el conjunto urbano creado queda rodeado de fuertes murallas almenadas y 35 macizas torres, construyéndose por Carlos III el Noble (1361–1387–1425) un  palacio real, conformándose así un amplio recinto amurallado, en cuyos límites se mantendrá la ciudad hasta bien entrado el siglo XVIII. 

Tanto las fortificaciones como el palacio fueron desarmados y demolidos casi por completo siguiendo las órdenes del Cardenal Cisneros (1436-1517) en 1516, poco después de la muerte de Fernando el Católico (1452-1479-1516), tras el cambio dinástico forzado por las armas en 1512. Permanecen algunos restos detrás del Ayuntamiento - que debió de apoyarse en la muralla - y en otros lugares, observándose un lienzo importante frente al Convento de Recoletas y el palacio de Mencos, limitado por el Portal Nuevo y el Portal Viejo, identificándose este último con la antigua Puerta de Berbinzana.

En el siglo XVII y XVIII la ciudad comienza a organizarse fuera del recinto medieval y se expande por la llanura ocupando el terreno hacia el río Cidacos. Los sillares de las murallas permitieron en el siglo XVII agrandar los templos parroquiales, levantar los nuevos conventos de Capuchinos y Concepcionistas Recoletas, construir plazas, calles y carreteras, puentes de la Panueva y el Portal del Río, modificando así el pasado medieval. A pesar de que todavía no se había producido la expansión de la villa fuera de los límites de la muralla, la tendencia era acercarse hacia las zonas más llanas. En el año 1872 se construyó el fuerte del Serrallo con piedras de la muralla y cuatro años después, el final de la Guerra Carlista fue fecha clave para la demolición de las últimas fortificaciones.

 

Palacio Real
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

torreón de Ochagavía
Palacio Real de Tafalla



Aparece documentado un palacio en Tafalla en 1318, durante el reinado del rey capeto Felipe V de Francia ("el Largo") y II de Navarra (1293-1316-1322) que había sido residencia de verano de algunos reyes anteriores a Sancho VII el Fuerte (1154-1194-1234). Su máximo esplendor y florecimiento lo alcanzó sin embargo en tiempos de Carlos III el Noble (1361–1387–1425), al mismo tiempo que lo hacía el cercano castillo-palacio de Olite. Se localizaba en la parte baja de la población, lindante con las murallas por el este. Parece que se disponía en torno a dos suntuosos jardines amurallados, flanqueados por sólidas torres de defensa, de las que Madrazo publicó algunos dibujos en el siglo XIX, entre los que figua el torreón de Ochagavía, de acceso al palacio.



cenador del Rey en jardín del Prado
claustro del Pavado donde se encontraban las habitaciones de los reyes, familia e invitados

se observa el pozo de agua que todavía se conserva en buen estado



O

fuente y residencia real
patio de armas

jardín de las Glorietas

mirador de la Reina y Torre de Ochagavía


Tanto las fortificaciones como este palacio fueron desarmados y demolidos casi por completo en 1516 siguiendo las órdenes del Cardenal Cisneros (1436-1517), poco después de la muerte de Fernando el Católico (1452-1479-1516), tras el cambio dinástico forzado por las armas en 1512 . En su solar se levantó en el siglo XIX la plaza de Navarra. En el Museo de Navarra en Pamplona se conserva una bella ménsula gótica de piedra arenisca de este palacio, del primer tercio del siglo XV, atribuída a Jehan Lome de Turnay.

 

ménsula en el antiguo Palacio Real de Tafalla
Museo de Navarra

 

puentes y presas
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra


Se localizan dos puentes sobre el río Cidacos: el de la Panueva (antiguamente llamado puente de Suso) y el de la Estación (puente de Yuso). 

El primero de ellos, al norte de Tafalla, consta de tres arcos rebajados de sillería de piedra, muy peraltados. Luce tajamares pequeños que ascienden hasta la calzada horizontal. Fue reconstruido antes de 1516. Su nombre “ponten novum”, fue transformándose en “pons nova”, “puent nueva”, “ponueva”, hasta derivar en su actual denominanción, "panueva". 


puente de Panueva o de Suso sobre el río Queiles



En el puente de la Estación, se observa la estructura original de mampostería de piedra y su ampliación efectuada en 1865. Formado por tres arcos, el de la margen izquierda es de medio punto y los otros, circulares rebajados. 

Cuando el río crece con el ímpetu que lo caracteriza, el agua salta por encima de los arcos, generando a lo largo de la historia, gravísimos desastres en sus zonas aledañas. 


puente de la estación o de Yuso
sobre río Queiles


En Tafalla existen varias presas que se construyeron tanto para alimentar los molinos como para derivar el agua del río Cidacos a los campos del regadío. 

De la de Pocilún (en el término de Pueyo), al norte de Tafalla, se toma el agua para regar el término de Congosto; la presa de Pericueta; la de Rekarte (próxima a la fuente del mismo nombre); la de la Estación, a cuyos pies el río se remansa en el Pozo Redondo; la presa de los Frailes, llamada así por estar situada cerca de la ermita de San Sebastián, en la que se establecieron los franciscanos en 1468; y la presa de Almoravit, la más meridional del término.


arcos y puertas
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra



arco-puente de la Cuatropea

arco entrada al patio de Iribas

 

fuente del obelisco
Tafalla
merindad de Olite 
Navarra

El obelisco de la fuente fue levantado en 1844. Su ubicación correspondía al espacio que existía junto a uno de los cubos de la muralla de la vieja Plaza de Armas. Su construcción estuvo motivada por la urgente necesidad de agua. Desde Valgorra, las aguas llegaron a la fuente y manaron a través de los cuatro caños de los barrilicos de piedra.

 

 

fuente del Obelisco en Tafalla