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Santa María de Eunate

Muruzábal


 

inicialmente el templo debió de cumplir funciones de cementerio de peregrinos
en el centro de la cubierta debió existir una pequeña torre-faro en el que una llama acompañaba a los difuntos


Se atribuye el origen del templo románico de Eunate a los Templarios. Fue construído hacia el año 1170 reinando Sancho VI “el Sabio”.

Se encuentra en la “ruta Tolosana” del Camino de Santiago poco antes de confluir en Puente la Reina con la ruta jacobea que viene de Roncesvalles .

Su estructura exterior es octogonal y el interior sencillo de influencias de arquitectura musulmana. No obstante cuenta con una gran riqueza de capiteles decorados. Los 8 nervios cuadrangulares que confluyen en el centro de la bóveda se ajustan a la manera mozárabe sin clave común. Todos los ángulos entre los nervios son distintos lo que indica que los 8 lados de la construcción tienen medidas diferentes.

el término “eunate” significa en vascuence “cien puertas”
mientras que “eunato” significa en latín “bien nacido”  


Se trata de una construcción de planta central, relacionándose por ello con otros edificios de su época como la iglesia de Torres del Río. Su planta octogonal presenta similitud con la del Santo Sepulcro de Jerusalén, edificio levantado por Constantino en el año 336. Otros piensan que debió haber sido la iglesia de un hospital de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de cuya presencia en la zona se tiene constancia documental. En cualquier caso, su función fue cementerial al servicio de los peregrinos fallecidos en el camino de Santiago. En el centro de la cubierta debió existir - como todavía existe en Torres del Río - una pequeña torre-faro lucernario o "linterna de muertos", en la que una llama conmemorativa de los difuntos luciría ininterrumpidamente, acompañándolos en su descanso, sirviendo también de guía en el tránsito nocturno de peregrinos.

La iglesia queda envuelta por una bella y decorada arquería o arcada octogonal separada del templo por unos cuatro metros, no existiendo unanimidad para dilucidar si se trata de una construcción coetánea de la iglesia o posterior a ella. En cualquier caso, una parte de la arquería pertenece constructivamente al siglo XVII, debido sin duda a una reconstrucción de la estructura existente anteriormente.

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Nuestra Señora de Eunate


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Se localiza aislada en el campo, cerca de la carretera de Campanas a Puente la Reina, en la “ruta Tolosana” procedente de Somport del Camino de Santiago, poco antes de confluir en Puente la Reina con la ruta jacobea que viene de Roncesvalles.

El término “eunate” significa en vascuence “cien puertas”, mientras que “eunato” significa en latín “bien nacido”.

Construido hacia el año 1170 reinando Sancho VI “el Sabio” (1132-1150-1194), se atribuye - sin unanimidad - el origen del templo románico a los Templarios.

Se trata de una construcción de planta central, relacionándose por ello con otros edificios de su época como la iglesia de Torres del Río. Su planta octogonal presenta similitud con la del Santo Sepulcro de Jerusalén, edificio levantado por Constantino en el año 336. Otros piensan que debió haber sido la iglesia de un hospital de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de cuya presencia en la zona se tiene constancia documental. En cualquier caso, su función fue cementerial al servicio de los peregrinos fallecidos en el Camino de Santiago. En el centro de la cubierta debió existir - como todavía existe en Torres del Río - una pequeña torre-faro lucernario o "linterna de muertos", en la que una llama conmemorativa de los difuntos luciría ininterrumpidamente, acompañándolos en su descanso, sirviendo también de guía en el tránsito nocturno de peregrinos.

La iglesia queda envuelta por una bella y decorada arquería o arcada octogonal separada del templo por unos cuatro metros, no existiendo unanimidad para dilucidar si se trata de una construcción coetánea de la iglesia o posterior a ella. En cualquier caso, una parte de la arquería pertenece constructivamente al siglo XVII, debido sin duda a una reconstrucción de la estructura existente anteriormente.

El edificio presenta planta octogonal de lados ligeramente desiguales, en cuyo eje principal se diponen una puerta de acceso y un pequeño ábside semicircular al interior y poligonal al exterior. Por el lado norte se abre una segunda portada que constituyó el acceso principal. El interior presenta muros de sillar y se accede al ábside a través de un arco de medio punto doblado que monta sobre dobles columnas. Dentro de la sobriedad del interior, los capiteles de las columnas sobre basas semicirculares constituyen el único elemento decorativo del edificio. Cuenta con una gran riqueza de capiteles decorados. Predominan los temas vegetales, aunque son visibles también figuras humanas y animales.

En los entrepaños del segundo nivel se abren cinco ventanas de medio punto - dos de ellas cegadas - que junto a los lucernarios de la cubierta proporcionan luz al interior. Sobre la parte central se eleva una cúpula peraltada de nervios de sección cuadrada. Los ocho nervios cuadrangulares que confluyen en el centro de la bóveda se ajustan a la manera mozárabe sin clave común. Todos los ángulos entre los nervios son distintos lo que indica que los ocho lados de la construcción tienen medidas diferentes.

Al exterior, el edificio se configura como un volumen octogonal articulado por un orden gigante de columnas dispuestas en las aristas con sus correspondientes basas y capiteles de talla vegetal. La mayoría incorporan en sus fustes marcas de cantero que presentan gran variedad. En cada uno de los lados del polígono octogonal se distribuye un segundo orden de columnas más cortas que llegan hasta una imposta de piedra que corre al nivel de las ventanas. La cubierta cónica está compuesta de lajas de piedra y finaliza en una espadaña en la que se abren dos arcos de medio punto, sustituto seguramente de la primitiva "linterna de muertos".

El ábside al exterior ofrece forma poligonal lo que enriquece la volumetría del octógono.

La puerta principal orientada hacia el norte presenta similitud con la cercana de San Miguel de Olcoz, también de la segunda mitad del siglo XII. Esta formada por un arco de medio punto con cuatro arquivoltas baquetonadas más guardalluvia exterior. Al igual que en Olcoz, se distingue también una arpía, ser híbrido formado por cuerpo de ave, cabeza de mujer, patas con garras y cola de serpiente, un monstruo de significado negativo, imagen del pecado y del mal que se vincula al Camino. Los arcos descansan sobre cuatro columnas, llamando la atención la originalidad de la decoración de los capiteles de las dos columnas interiores.

Antiguamente la iglesia contó con un conjunto de retablos dispuestos en el ábside y en los ángulos de ingreso al mismo que enriquecían el ámbito presbiterial, el cual quedaba separado por una reja. El principal era de estilo renacentista, del siglo XVI. Debieron de ser desmontados en la década de 1950. En la actualidad preside el templo una talla contemporánea de la Virgen con el Niño, copia de la sustraída en 1973. La antigua imágen era un ejemplar románico del siglo XII o principios del XIII que tras la guerra de 1936-1939 fue sustituída por otra pieza de menores dimensiones que fue robada en 1973.

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