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Saint Jean d' Angely

Francia

 


 

La antigua ciudad galo-romana Angeriacum está situada al borde del río Boutonne en la región de Saintonge y en ella se levantó una capilla y una residencia para los duques de Aquitania en el siglo IX-X. Se encuentra en una de las cuatro rutas jacobeas  (la “via Turonensis”, la que viene de Tours), la llamada “grand chemin” que sigue la calzada romana proviniendo de Bélgica y Dinamarca pasando por París.

En el año 817 Pipino, nieto de Carlomagno y duque de Aquitania, durante el reinado de su padre Ludovico Pío (778-814-840), recibió milagrosamente una reliquia que se dijo ser la cabeza de San Juan Bautista traída de Alejandría por el monje Félix. Se fundó entonces un monasterio alrededor del cual fue creándose una ciudad,  Saint Jean d’Angéry que por evolución fonética pasó a ser Angély. La abadía fue destruida durante las incursiones vikingas de mediados del siglo IX. Fue en el año 1010 cuando se creó la abadía benedictina acogida a a la abadía de Cluny del abad San Odilon.


En el año 1199 el rey inglés Juan sin Tierra concedió a Angély la carta fundacional de ciudad y el año 1224 sería tomada por el rey francés Philippe II Auguste. Durante la guerra de los Cien Años, la zona de San Juan de Angely fue constante campo de batalla entre ingleses y franceses. Los ingleses fueron definitivamente expulsados de la zona en 1372 por el condestable Duguesclin. La abadía fue reconstruída en el siglo XIV. En el siglo XVI fue una ciudad bastión de la Reforma protestante y allí sería misteriosamente asesinado el príncipe de Condé en el año 1576, jefe hugonote y  cuñado de la reina Juana III de Navarra Albret.

La abadía fue destruida por los hugonotes y sería reconstruida en los siglos XVII y XVIII aunque los trabajos fueron detenidos por la Revolución.

 

 

los edificios de la abadía real


Cuenta la leyenda que en el siglo VII el monje Félix y otro compañero habían recibido orden de dirigirse a Alejandría para traer la reliquia del Santo Profeta embarcándose en un pequeño navío. Tuvieron los monjes éxito en la misión y estando de vuelta encontraron al duque Pipino al sur de La Rochelle combatiendo invasores en la costa.

Al tomar la reliquia que le entregó el monje Félix se produjo el milagro de levantarse con vida todos los guerreros francos que yacían muertos en la batalla.

La reliquia fue llevada a Angeriacum y allí fue fundado un monasterio algunos años después.

En el pillaje de una incursión normanda en el siglo IX la reliquia desapareció. Hacia el año 1000 el duque Guillaume V “el Grande” de Aquitania no se consolaba por la pérdida y el abad Hilduin sufría sus ataques de cólera y de nostalgia, de tal forma sentía el Gran Duque la religión.

Durante un viaje del Duque a Roma en el año 1010, el abad Hilduin encuentra la reliquia en unos restos arqueológicos. Avisado enseguida, el Duque se precipita en volver. Se organizan grandes festejos a los que son invitados todos los príncipes de la Cristiandad. El rey capeto Robert “el Piadoso” acude y trae una concha sobre la que se pone la reliquia. Está también presente el duque de Gascuña con su sobrino Sancho III el Mayor, rey de Navarra .

Durante las guerras de religión del siglo XVI la reliquia desapareció de nuevo al ser la abadía objeto de pillajes. 

 


hôtel de ville





beffroi

fuente del "pilori"