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condados de

Champagne y Brie

condes de Champagne y Brie               los mercados y ferias                Troyes               Provins




palacios condales

 



iglesias y monasterios  




antiguo

condes de Champagne

 

“Famille plus aimable que guerrière, poètes, pèlerins, croisés,
leurs comtes de Blois et Champagne n’eurent ni l’esprit de suite
ni la ténacité de leurs rivaux de Normandie et d’Anjou”

 

AI. Michelet

 

 

TROYES

Condado de Champagne

Al igual que Provins, las noticias sobre Troyes son muy antiguas. Son las emigraciones célticas las que aportan una población estable en Troyes y su región (Tricasses). Los geógrafos griegos la mencionan en el siglo I a.C. En el primer siglo de nuestra era, la ciudad celta Tricasses se convierte en la ciudad galo-romana Augustobona que ocupa una situación estratégica en donde se encuentran varias calzadas romanas, entre ellas la Via Agripa que unía Milán con Boulogne. La villa se fortifica y aparecen las puertas de la ciudad, entre ellas la puerta de la Girouarde. En el comienzo de las invasiones bárbaras (siglo III), la ciudad pasó a llamarse Tricassium y en el siglo V Trecae. Con la evangelización, su primer obispo Saint-Loup salva la villa hacia el año 451 de la invasión de Atila. A la muerte del merovingio Clovis (511) Francia se divide y Troyes forma parte de la Austrasie que dirige su hijo Thierry I. En el año 581 el obispo Gallomagne trae a Troyes las reliquias de San Nizier, dando origen a la construcción de la iglesia de Saint-Nizier. Varias iglesias se construyen a partir del siglo VII.

Tras una breve existencia de un ducado de Champagne (Troyes, Reims y Châlons), la ciudad forma parte de la Francia de Carlomagno y a mitades del siglo IX se encuentra bajo Carlos el Calvo. Hacia el año 890, la ciudad es destruida por los normandos pero es revitalizada y pronto se comienza a levantar una primitiva catedral, el hospital de San Nicolás y algunas murallas. En esta época comienzan las actividades comerciales. A principios del siglo X la ciudad está bajo el control del ducado de Bourgogne y no será hasta el año 956 cuando conozca a su primer conde de Champagne, Robert. A éste le sucede Eudes y luego Thibaut I que desarrollan las ferias en el condado.

En el siglo XII ocurre un gran desarrollo constructivo y comercial en Troyes. El conde Henri “el Liberal” amplía y refuerza el sistema defensivo amurallado, crea varios canales que recorren la ciudad y construye el palacio condal. Son también de esta época las iglesias de Santa Magdalena, San Nicolás y San Pantaleón. Se abren nuevas puertas en las murallas para recibir a los mercaderes europeos, principalmente las de Saint-Jacques  y   Beffroy .

A la muerte de Henri I en 1181, su viuda Marie de Francia - hija de Alienor de Aquitania y del rey Louis VII - asegura la regencia del condado hasta poco antes de su muerte en 1198. Su hijo el conde Thibaud III tiene entonces solamente 18 años y muere tres años después. Su esposa, la infanta Blanca de Navarra tiene en 1201 un hijo póstumo, el conde Thibaud IV y también asegura la regencia hasta su mayoría de edad en 1222. El joven conde - el chansonnier, músico y poeta - será rey de Navarra - Teobaldo I de Navarra Champagne - a la muerte en 1234 de su tío Sancho VII el Fuerte. En su época se llevan a cabo importantes construcciones entre ellas la reconstrucción de la catedral de San Pedro y San Pablo en Troyes, tras el incendio de 1188 o la creación del convento de los “cordeliers” cerca de Provins. Será en esta catedral en donde se firme en 1420 el tratado de Troyes entre Charles VI de Francia y Henry V de Inglaterra, declarando a éste heredero de la corona de Francia y comprometiendo el matrimonio entre Henry V de Inglaterra y la princesa Catherine de Valois, con quien casa en junio de 1420 en la iglesia de Saint-Jean de Troyes. Cuando la ciudad de Troyes se rinde el 10 de julio de 1429 a las tropas del delfín Charles VII y Juana de Arco, éstos se dirigen en primer lugar a la catedral de San Pedro y San Pablo.


Tras los breves reinados en Navarra de Teobaldo II y su hermano Enrique I, será otra vez una condesa, la reina-viuda Blanca de Artois - la que asegurará otra regencia, la de su hija Juana que casará con el futuro rey de Francia, Phillipe IV “le Bel”, por cuyo matrimonio los condados de Champagne y Brie pasarán a la corona de Francia con sus hijos, los “reyes malditos” (cap. 13).

Los condes de Champagne y Brie se distinguieron por el apoyo que otorgaron a todo lo espiritual y al desarrollo de las instituciones religiosas en sus condados. El conde Thibaud I (1048-1089) había entregado al papado a su hijo Eudes que será el pontífice Urbano II. Creó el priorado de Saint-Ayoul en Provins en el lugar de la antigua capilla de Sain-Médard, el mártir del siglo VII a cuyo frente colocó al monje Roberto - el futuro fundador de la abadía de Molesme y Citeaux. Ayudó también a Cluny . Su hijo Etienne III Henri - yerno de Guillermo I el Conquistador - participa en la primera cruzada y muere en 1102 en las puertas de Ramla en Palestina. Su hermano Hugues es el primero de los condes que realmente vive y reina en Troyes y despliega una gran actividadad visitando y apoyando con donaciones a las numerosas abadías instaladas en su territorio o cercanas al mismo (Molesme, Trois Fontaine, Montiéramey, etc.). También pasó varios años en Tierra Santa (1104-1107 y 1114-1116). A su regreso apoya decididamente la expansión de la nueva abadía de Claraval (Clairvaux). Finalmente, en 1126, entra en la Orden de los Templarios que había sido fundada por su compañero de Cruzada, Hugues de Payns, renunciando a sus poderes condales en favor de su sobrino Thibaud . Hugues construyó un imponente castillo sobre la colina de Isle Aumont, no lejos de Troyes, pero sólo subsisten antiquísimos y muy ricos restos arqueológicos junto a una pequeña iglesia gótica del siglo XVI rodeada de un cementerio. El apoyo a todo lo espiritual fue una constante tradición de todos los condes y condesas de Champagne hasta Juana I de Navarra que no podría recogerse en esta nota.

 



PROVINS                                       

Condado de Brie Champañés

Las noticias históricas y arqueológicas de Provins denotan una ocupación humana muy antigua.  En el año 485 el merovingio Clovis se apodera de Provins tras la batalla de Soissons contra el general romano Syagrius. Tras la descomposición del imperio carolingio, Provins sale del dominio de la corona para pasar a los condes de Vermandois (936-1019). En el año 996 se descubren las reliquias de San Ayoul, junto a una capilla dedicada a San Médard, que habían escondido los monjes de San Benito cuando huyeron de los normandos en el siglo IX. Tras este descubrimiento y las peregrinaciones que siguieron por razón de ello, se inicia la construcción de un monasterio y una iglesia dedicados a Saint-Ayoul, en cuyas cercanías se desarrolló la ciudad de Provins.

En el período 1019-1284, bajo los condes de Champagne, Provins conoce una gran prosperidad. Se construyen unas veinte iglesias, conventos, capillas o monasterios e instituciones hospitalarias. Sus célebres “ferias y mercados”   (la de San Martín en noviembre, San Ayoul en septiembre y la del mes de mayo hacia la fiesta de la Ascensión) potenciaron la riqueza del condado, provocando asímismo el nacimiento de numerosas industrias artesanales del cuero, paños y otras.

En los siglos XII y XIII la villa queda defendida por murallas y fosos, lo cual se llevó a cabo para evitar las destrucciones ocasionadas en 1230 por la liga apoyada por los ingleses.

Este sistema defensivo quedó unido a la “grosse tour” llamada actualmente  “Torre de César” donde se encontraba el puesto de mando militar. El esplendor de Provins durante los siglos XII y XIII - se convertiría en la residencia favorita de los condes de Champagne - sería seguido de una decadencia y notables destrucciones ocasionadas en repetidas ocasiones durante la guerra de los Cien Años ( cap. 15) en los siglos XIV y XV y en las guerras de religión (cap. 28) en el siglo XVI. Los numerosos edificios religiosos existentes sufrieron también graves destrucciones y mutilaciones durante la revolución de finales del siglo XVIII.

La Orden de los Templarios, que había sido fundada a principios del siglo XII por un nativo champañés - Hugues de Payns -, tuvo una fuerte implantación en Provins. Al final del siglo XII la Orden tenía tres casas en Provins.

Entre otros monumentos de Provins se encuentra el convento de los “Cordeliers”, cuya construcción fue decidida y apoyada por el IV conde y rey Teobaldo I de Navarra, la iglesia de Saint-Quiriace, la iglesia de la Santa Cruz   y la de San Ayoul. Tiene gran interés la red subterránea de galerías que recorren la ciudad uniendo distintos edificios civiles, religiosos y militares o permitiendo la huída de la ciudad para salir fuera del recinto amurallado. Algunas de estas galerías son anteriores a la Edad Media. Existen también salas subterráneas que recuerdan edificios religiosos y cuya construcción debió de ocurrir en el siglo XIII.